La alabanza para Allah, Señor del universo. La paz y las bendiciones sean con el Maestro de los Mensajeros y con toda su familia y compañeros.
Dice Allah Todopoderoso: “Y parte de Sus signos es que os creó esposas sacadas de vosotros mismos para que encontrareis sosiego en ellas y puso entre vosotros amor y misericordia; realmente en eso hay signos para gente que reflexiona” Sura 30, Los romanos, aleya 21. Es decir, os creó esposas sacadas de vosotros mismos, iguales en humanidad, naturaleza y dones naturales. para que encontraseis sosiego en ellas, porque el alma se inclina hacia lo que le conviene, lo que concuerda y coincide con ella en cuanto al propósito u objetivo general. Este es el significado de las palabras de Allah Altísimo: “de vosotros mismos”. Quien se une a una mujer de la manera que Allah ha prescrito -es decir, por lo “halal“- comprende claramente el significado del sosiego que encontramos en ellas, y la tranquilidad que se produce en el alma cuando el esposo y la esposa se encuentran. Por eso el lugar en el que se encuentran el hombre y la mujer se denomina en árabe es Maskan, hogar o lugar donde uno encuentra el sosiego, porque el alma se sosiega en él y encuentra tranquilidad. Allah Todopoderoso creó al ser humano y depositó en él una serie de inclinaciones e instintos, todos los cuales son necesarios para la preservación de su raza y la supervivencia de su especie, y el ser humano por su naturaleza tiende a satisfacer esos instintos, ya que son las motivaciones más fuertes que hay en él, debido a la interacción de factores sociales, culturales y psicológicos, especialmente los que afectan en la mente humana al sentimiento de la comunicación con los demás, a las emociones, recuerdos y fantasías.
Por eso, el Islam legisló el matrimonio con el fin de que el ser humano pueda satisfacer esos instintos de una forma “halal”, acorde con la Ley de Allah, para que pueda vivir en armonía con la inclinación natural que Allah le otorgó (fetra) y lleve a cabo su inclinación hacia el sexo opuesto de la forma adecuada sin verse expuesto a dificultad, o a deslizarse por la pendiente de la vida, y eso para que su descendencia permanezca y su especie se extienda. Todos los mensajes celestiales han regulado la relación entre el hombre y la mujer en el género humano, y han establecido un camino por el que han transitado en todo tiempo y lugar los seguidores de los profetas y los que se portan correctamente. Los profetas de Allah fueron modelos a seguir para la humanidad en cuanto al matrimonio y la procreación. Dijo Allah Altísimo: “Ya enviamos mensajeros anteriores a ti a los que dimos esposas y descendencia” Sura 13, El trueno, aleya 38. Y vino el Islam Hanif (la forma natural de adoración verdadera), sello de las religiones celestiales, vino y declaró la guerra al monacato, acto de adoración que fue innovado por un grupo de seguidores de los mensajeros anteriores, no era conocido por sus Profetas, y no fue aprobado por ninguno de los virtuosos. Dijo Allah Altísimo: “Luego, a continuación de ellos, hicimos que vinieran Nuestros mensajeros, e hicimos venir a `Isa (Jesús), el hijo de Marýam (María), al que le dimos el Evangelio. Y pusimos en los corazones de los que les siguieron piedad, misericordia y el monacato, novedad que ellos instituyeron sin que lo hubiésemos prescrito, buscando únicamente el beneplácito de Allah. Pero no lo cumplieron como debía ser cumplido. A los que de ellos creyeron les daremos su recompensa, pero son muchos los perdidos” Sura 57, El Hierro, aleya 27.
El Islam ha basado su punto de vista en la compresión de la “fetra” del ser humano y la realización o satisfacción de sus deseos e inclinaciones innatas, combatiendo la Ley Islámica el monacato y el celibato, ya que entra en conflicto con la naturaleza humana.
Al-Bayhaqi narró de Sa’d ibn Abi Waqqas – Allah esté complacido con él-: “Allah Todopoderoso nos reemplazó por el monacato puro y tolerante“. Y dijo también “Quien pueda casarse y no lo haga no es de los míos”. Pues la Ley Islámica prohíbe al musulmán abstenerse del matrimonio, ya que con ello estaría siguiendo el camino desviado y traspasaría los límites de su naturaleza innata, ya que no seguiría lo que exige su recto proceder. El Mensajero de Allah ﷺ solía velar por los miembros de la comunidad y trataba a las almas enfermas para que nadie tropezara en sus pasos, flaqueara ante las tentaciones o se dejara llevar por los deseos. Al-Bujari y Muslim narraron de Anas -Allah esté complacido con él-: “Tres personas de los compañeros fueron a las casas del Profeta para preguntar a sus esposas sobre cómo era su adoración. Cuando se les informó de ello lo consideraron insignificante, y dijeron: ¿Dónde estamos en comparación con el Mensajero de Allah cuando Allah le ha perdonado sus pecado pasados y futuros? Uno de ellos dijo: En cuanto a mí estaré en oración por la noche y nunca dormiré. Y dijo otro: Ayunaré todo el año y nunca romperé mi ayuno. El tercero dijo: Me mantendré alejado de las mujeres y no me casaré nunca. Cuando vino el Mensajero de Allah ﷺ , dijo: “¿Vosotros son los que dijisteis esto y aquello? Por Allah que soy el más temeroso de Allah y el más piadoso, pero ayuno y luego rompo mi ayuno; rezo y luego me acuesto; y me caso con mujeres, y quien se aleje de mi Sunnah no es de los míos” Además de este aspecto religioso que señaló el Profeta ﷺ, en el matrimonio hay beneficios generales e intereses sociales, los más importantes son:
1 Preservar la raza humana
El matrimonio asegura la continuidad de la especie humana, aumenta su número, y obra para elevar la vida y extraer lo que hay en el seno de la tierra. Dijo el Altísimo: “Y Allah os ha dado esposas, hijos y nietos, y os provee con cosas buenas” Sura16, La abeja, aleya 72. Hay países que, debido al envejecimiento de la sociedad, se han visto obligados a traer mano de obra de otros lugares para cubrir la escasez de trabajadores, lo que presagia la extinción de estas sociedades, y esto es debido a la decadencia moral y la aversión a casarse favorecidas por leyes que contradicen la fetra
2 La tranquilidad espiritual
Cuando una persona se casa, siente el afecto y la misericordia, y eso porque cuando el esposo termina su trabajo y se va a casa, ve a sus hijos y familiares reunidos a su alrededor. Ellos lo alivian con sus risas, lo que hace que olvide las preocupaciones que le agobiaban y desaparezca la fatiga que sufrió durante su trabajo; y cada uno de los cónyuges siente esto a la sombra del otro. El Sagrado Corán ha descrito este fenómeno de la manera más hermosa cuando el Todopoderoso dice: “Y parte de Sus signos es que os creó esposas sacadas de vosotros mismos para que encontrarais sosiego en ellas y puso entre vosotros amor y misericordia; realmente en eso hay signos para gente que reflexiona” Sura 30, Los romanos aleya 21.
- 3. La cooperación de los cónyuges a la hora de edificar una familia, ya que los hijos necesitan cuidados. El padre tiene su rol en el cuidado y crianza de los hijos y la madre el suyo propio, cumpliendo así con una labor que las guarderías nunca podrán llegar a proporcionar. Esto quedó determinado por las palabras del Profeta ﷺ: “Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño…” Y cada uno tiene su rol o papel, pues el hombre trabaja de acuerdo con las características de su género masculino, con los elementos y características que el poder divino le ha proporcionado. Él hace el trabajo más duro en aras de conseguir un sueldo con el que asegurar vivienda, comida bebida, ropa y todo lo relacionado con las necesidades de la familia, que ayude a proteger a la familia de las vicisitudes del tiempo y las calamidades que pueda traer la vida. La mujer, por su parte, tiene su papel especial y campo de trabajo determinado según las circunstancias que Allah le ha dado. Ella trabaja de acuerdo con su naturaleza y características femeninas, lo que la hacen adecuada para llevar el control de la casa y criar a los hijos. El Profeta ﷺ dijo: “Tras el temor a Allah Todopoderoso no hay nada mejor para el creyente que una esposa virtuosa, que cuando él le solicita algo, lo realiza; y si la mira lo hace feliz -con su hermosa apariencia, conducta, gentileza y tacto-. Una mujer que no hace algo que él deteste, y si él se ausenta, ella protegerá su honor y sus bienes” Narrado por Ibn Mayah. Y Muslem narró: “El mundo no es más que un placer temporal, y el mejor disfrute que se puede tener en esta vida es una mujer virtuosa y piadosa”.
No es ningún secreto para una persona racional que el matrimonio que Allah prescribió y cuyo concepto ha sido definido por el Mensajero de Allah ﷺ, con puntos que incluyen el asentimiento, contrato matrimonio y el testimonio, protege la sociedad de la decadencia moral y salva a sus miembros de la degeneración social. Tampoco es un secreto que cuando el instinto de inclinación hacia el sexo opuesto se satisface con el matrimonio legal y relaciones sexuales halal, esto hace que la “Ummah” se adorne con las mejores costumbres y moral.
Y así esa sociedad es digna de llevar el mensaje de cuidar y protege a los niños, que están orgullosos de su linaje y pertenencia. Sociedad en la que se manifiesta la dignidad humana de ellos y es motivo de la estabilidad psicológica que tienen. Y sobre eso se basa la preservación de la genealogía, del linaje y la salud de la sociedad, evitando las enfermedades que afligen a quienes quieren satisfacer su deseo a través de la inmoralidad practicando el contacto sexual ilícito (haram), y esto trae como consecuencia la sífilis y la gonorrea, y aquellas enfermedades que no se conocían antes. Dijo el Mensajero de Allah ﷺ en palabras narradas porAl-Bazzar y Al-Bayhaqi: ” Oh, grupo de emigrantes (Muhayirin), hay cinco cosas para las que busco protección de Allah si sois afligidos por ellas. Las enumeró y dijo: La inmoralidad en un pueblo que la cometa abiertamente nunca aparecerá sin que se propaguen entre ellos enfermedades y plagas que no estaban presentes en sus antepasados que les precedieron”
El Islam prohíbe la desviación provocada por el instinto: No hay duda de que el musulmán rechaza la doctrina de Freud, quien explica todo el comportamiento humano a través del instinto sexual o libido, así como las opiniones de Nietzsche, quien abolió la moralidad en su filosofía y señaló que cada ser humano debía hacer lo que lo llevara a su disfrute. El propósito que tenían estas teorías y filosofías era el colapso de la moralidad social a través del sexo y las mujeres. Un expresidente de Rusia dijo: “El futuro de Rusia está en peligro y no se puede confiar a su juventud su futuro, porque son disolutos que se ahogan en lujurias”.
Si hablamos de este peligro social que amenaza con hacer desaparecer a las familias, debemos tener en cuenta varios factores que nos llevan a esto, los más importantes de los cuales son:
La divulgación de la desnudez bajo el pretexto de libertad, el apartamiento del instinto primario que nos dio Allah, canciones obscenas que incitan a la rebelión contra las normas, costumbres y tradiciones, telenovelas indecentes, además del Internet, la adicción que nos crea y el desconocimiento de las nefastas consecuencias que todo esto trae .Aquellos que en sus vidas se desvían y salen del camino legal del instinto sexual, y dicen que lo hacen por miedo a la represión sexual, que -según ellos- causa conmociones psicológicas, esquizofrenia y un impacto en la salud general del ser humano, lo que están diciendo es algo que es contrario a la lógica y al razonamiento sensato, y el Islam lo rechaza rotundamente. El Islam reconoce al ser humano como cuerpo, alma y mente y lo trata como tal. La historia de Sayyiduna (nuestro maestro) Salman con Abu al-Darda’ – Allah esté complacido con ellos- nos muestra en qué debe basarse la familia musulmana: un equilibrio entre necesidades del cuerpo y del alma, y los derechos de los demás. La alabanza para Allah, Señor del universo.
