Enseñanzas y exhortaciones de los viajes de Isrá (el viaje nocturno) y Mi´raj (la ascensión a los cielos)

  • Última modificación de la entrada:enero 31, 2025

Entre las más hermosas evocaciones que nos trae la biografía de nuestro Profeta ﷺ se encuentra el mes de Rayab. El día 27 de este mes del décimo año de la misión profética el Profeta ﷺ llevó a cabo los viajes de Isrá (el viaje nocturno) y Mi’raj (ascensión a los cielos). Isra y Mi’raj vienes a ser dos viajes: a) un viaje terrestre nocturno que Allah Todopoderoso hizo que realizase el profeta desde la Mezquita Sagrada de La Meca hasta la Mezquita Al-Aqsa. -cuyo nombre en castellano podríamos traducir como la más lejana- y b) la ascensión a los cielos. El Todopoderoso lo ascendió a los cielos elevados hasta que estuvo de Él a la distancia de dos arcos o más cerca. Durante los dos viajes, el Profeta Mohammad ﷺ vio las grandes señales de su Señor, lo que hizo que estos dos viajes milagrosos sean una escuela abierta de la que los creyentes pueden obtener lecciones y beneficios permanentes. Las enseñanzas son muchas, pero basta con que nos detengamos en tres de ellas, una enseñanza antes del comienzo de los dos viajes, otra enseñanza durante el transcurso de los viajes, y una enseñanza al final de ellos, y de cada lección o enseñanza sacamos conclusiones y beneficios.

En cuanto a la primera enseñanza, ésta está relacionada con la preparación para los dos viajes. El Profeta Muhammad ﷺ se sometió a una cirugía sin anestesia, sin sangre, y sin sentir dolor. Esta operación es conocida en la biografía del Profeta ﷺ como “la apertura del pecho”. El ángel Yibril (Gabriel) -la paz sea con él- abrió el pecho del Profeta Mohammad ﷺ y como preparación para esos dos nobles viajes extrajo de su corazón una porción -que puede haber en todo ser humano-, refiriéndose a ella como “la parte de satanás”, porque la luz de la fe y la parte de satanás son opuestas y no se pueden encontrar. Luego lavó su corazón con agua de zamzam  y trajo una cubeta de oro llena de sabiduría y fe y la vertió dentro de su pecho.

De este suceso sacamos dos conclusiones: La primera nos indica que nuestro Profeta Mohammad ﷺ está exento de faltas y pecados y protegido de ellos. Allah Todopoderoso le preservó de los males del alma, de la misma manera que le protegió de los males de las personas (y Allah te protegerá de los hombres”. Sura 5, La mesa servida, aleya 67). Por otra parte, es sabido que la infalibilidad es específica de los profetas y quien la reclama de otros es un mentiroso. Dijo el Profeta ﷺ: “Todos los hijos de Adán cometen faltas, pero el mejor de los pecadores es el que se arrepiente frecuentemente at-Tirmidhi. Ahora nos podemos preguntar: ¿Se le puede realizar a uno de nosotros hoy en día una cirugía con un médico especialista con el fin de extraer la parte de satanás de su corazón? La respuesta es que esto es posible, pero no te sorprendas ni te apresures hasta que entiendas. ¿Qué se entiende por la parte de satanás? y ¿quién es el médico que realizará la operación?

En cuanto a la parte de Satanás, pues cada uno de nosotros puede percibirla en sí mismo si viola los mandamientos de Allah -glorificado y exaltado sea-, no lleva a a cabo los actos obligatorios de adoración, realiza actos prohibidos, o sobrepasa los límites en su trato con la gente. Estas son claras señales de que hay una parte de satanás en nosotros; es más, la parte de satanás la podemos encontrar incluso a la hora de hacer las oraciones.  Al-Bujari narró que ‘Aisha -Allah esté complacido con ella-, dijo: “Le pregunté al Profeta Muhammad sobre el hecho de que durante la oración uno se gire y no esté concentrado en ella. Él dijo: “Es una apropiación indebida que el diablo hace de la plegaria de un siervo“. El mero hecho de que un siervo se gire con su cuerpo, corazón, o con ambas cosas, perdiendo la atención en sus oraciones es evidencia de la existencia de la parte del diablo.

En cuanto al médico que realizará la operación, pues eres tú, y en tus manos para realizarla con éxito hay dos medios: el instrumento, para cercenar, cortar y purificar. Y una receta para la medicación en el período de recuperación.

En cuanto al instrumento, este es el arrepentimiento con el cual se erradica la enfermedad, y consiste en tres cosas: el arrepentimiento de los pecados pasados, dejar inmediatamente los pecados presentes y hacer el firme propósito de no volver a ellos en el futuro. Si los pecados estuviesen relacionados con los derechos de los siervos, hay que restituir esos derechos a sus dueños, si fuese posible, si no lo fuese, hay que pedir perdón, como mínimo.

En lo que respecta a la receta, es pedir perdón. Pero la enfermedad que precisa una operación para que el enfermo sane no se puede curar sólo tomando medicina/pidiendo perdón, sino que necesita una operación/ o arrepentimiento en éste caso, y por eso se dijo: ¡pedir perdón sin arrepentimiento necesita perdón!

La segunda conclusión está relacionada con la ceremonia de recibimiento a nuestro Profeta–Allah le bendiga y salve a él y a su familia- en la Mezquita de Al-Aqsa por parte de los ángeles y profetas anteriores -la paz sea con ellos- , los cuales le indicaron que dirigiese la oración como imam y recibió el título honorífico   de Imam de los profetas y mensajeros. Al Profeta Mohammad ﷺ se le ofreció dos vasijas, una con leche y otra con una bebida alcohólica, y él eligió la leche. Gabriel alabó su elección y le dijo: elegiste al fitra (la disposición natural, el patrón natural con el que Allah creó la humanidad) Sahih Muslim “Si hubieras tomado el alcohol tu comunidad se habría extraviado y no te hubiese seguido (Al-Sirah Al-Halabiyya 1/547).

Aquí hay beneficios y enseñanzas. Cogeremos dos. La primera es que la leche está de acuerdo con la disposición natural, tanto en la disposición natural de la religión, porque la leche es halal y buena, como de la disposición natural de la vida de este mundo, porque una persona no prescinde de la leche; es más, el niño después de nacer no acepta más que leche, especialmente la leche materna. La segunda es que las bebidas alcohólicas, el vino, son la madre del mal. Lo que distingue al hombre de los animales es el cerebro, la mente, y con el alcohol el cerebro se daña, se pierde y se destruye. Y si el alcohol es la madre de los males, entonces las drogas son su padre. Muchos de los males de esta sociedad y la mayoría de los delitos, como el asesinato, el robo, los hechos violentos, accidentes de tráfico y otros, provienen del alcohol y de sus hermanas. ¿Por qué? porque va en contra de la disposición natural que Allah Todopoderoso ha inculcado en las personas. La alabanza para Allah por la ayuda que dio a nuestro Profeta haciendo que eligiese lo que corresponde a la disposición natural,  de lo contrario,  las desgracias con el vino y sus hermanas habrían sido severas y enormes.

La tercera enseñanza está relacionada con el regalo con el que   el Profeta Mohammad regresó de esos dos viajes, y es la oración que Allah Altísimo le impuso a él y a su umma. Los beneficios y provechos de la oración son incontables.

Del Isra y el Mi’raj podemos aprender la grandeza de la oración. Allah impuso todas todos los deberes religiosos obligatorios a través del ángel Yibril (Gabriel) -la paz sea con él- excepto la oración, que fue impuesta por el Todopoderoso a su Profeta ﷺ directamente, sin intermediario. Y del creyente se requiere que haga de la oración un “mi’raj” , una ascensión para su alma al menos  cinco veces  al día.

Cada persona que regresa de su viaje normalmente trae un regalo que presenta a su familia y seres queridos, y el regalo de nuestro Profeta Mohammad a su regreso de este viaje fue la oración, por lo que aquel de su umma que no la realice o la descuide será como alguien que rechaza su regalo. ¿Y cómo se descuida o se pierde la oración? Pues realizándola fuera de su tiempo fijado “El salat  es para los creyentes un precepto en tiempos determinadosSura 4, Las mujeres, aleya 103.  O infringiendo sus condiciones, como no hacer la ablución, no purificarse de las impurezas, de la suciedad antes de llevar a cabo la oración.  O no cumpliendo con los pilares de la oración cuando se apresura en la recitación o, por ejemplo, no lleva a cabo el “ruku´” o el “suyud” (no se inclina o se postra). O no se somete a Allah plenamente cuando reza. Es decir, que no se centra en el acto de adoración que está realizando y sus pensamientos están en otra cosa. Quien desperdicie o rechace este regalo en el Día de la Resurrección le estarán esperando consecuencias: El Saqar (el infierno). Menciona el Todopoderoso en boca de os compañeros de la derecha que preguntan a la gente del Infierno: “¿Qué os traído a Saqar? Dirán: No fuimos de los que rezaban” Sura 74, El arropado, aleyas 42,43. Y la consecuencia de la de la perdición, por las palabras de Allah que amenazan a los que han desperdiciado la oración y han seguido las pasiones: “Después les sucedió una generación que abandonó la oración, y siguió las pasiones, pero ya encontrarán perdición.” Sura 19, Mariam, aleya 59. Y la consecuencia de la desgracia. Pero ¡ay de aquellos que rezan! siendo negligentes con su Oración” Sura 107, La ayuda imprescindible, aleyas 4 y 5.

Que Allah no permita que yo o vosotros seamos uno de ellos. de los que no cumplen con la oración .Dije lo que escuchasteis y pido perdón a Allah por mí y por vosotros, así que pedidle perdón, porque Él es el Gran Perdonador, el Misericordioso.

Hay otra enseñanza de esta fragante conmemoración en la que debemos buscar inspiración. Nos podemos preguntar ¿Por qué el Isra (el viaje nocturno) con nuestro Profeta fue a la Mezquita Al-Aqsa y desde allí subió a los cielos hasta la presencia de Allah Todopoderoso y no subió a los cielos directamente desde la Mezquita Sagrada en La Meca? ¿Por qué volvió de regreso de los cielos a la Mezquita de Al-Aqsa y por qué rezó allí como imam con los Profetas anteriores a él (la paz sea con ellos)? La respuesta es que el secreto sobre eso y la sabiduría está en Allah Todopoderoso,  y Él sabe mejor la relación estrecha rentre los dos benditos países, por un lado, y entre los mensajeros y sus  mensajes, por el otro. Es como si en eso hubiese una clara referencia o señal de la transmisión de la herencia de los profetas al sello de todos ellos. Mohammad ﷺ, y de él a aquellos de su umma que respondieron a su llamada, y de ahí viene la soberanía sobre la Mezquita de Al-Aqsa y la tierra bendita circundante.

Esto es lo que realmente pasó. En cuanto al asunto de Al-Quds Al-Sharif (la Santa Jerusalén), tras la muerte del Profeta comenzó la conquista islámica, que fue una purificación de la tierra de la corrupción y supuso la liberación de su gente durante el califato de nuestro señor Omar Ibn Al-Jattab – Allah esté complacido con él-. Los musulmanes bajo el liderazgo de Abu Ubaidah ibn al-Yarrah -Allah esté complacido con él- llegaron a Jerusalén, donde se concluyó el tratado entre el príncipe de los Creyentes, Omar y la gente de Jerusalén, que eran cristianos, no había existencia de judíos entre ellos, bajo condiciones que incluían: 1) Palestina debería estar sujeta al dominio islámico y 2) A los judíos no se les permite residir allí 3) que Jerusalén permanece abierta a las tres religiones. Y eso fue en el decimoquinto año después de la hégira

Desde que se hizo este pacto entre los musulmanes y el pueblo de Eylia y Palestina bajo el dominio islámico, los musulmanes han son los encargados de la purificación de las tres mezquitas: la Gran Mezquita, la Mezquita del Profeta y la Mezquita Al-Aqsa para todos los creyentes, y esto no se interrumpió excepto durante unos 100 años, cuando cayó en manos de los cruzados.  Los musulmanes consideraron la pérdida de la tutela de la mezquita de Al-Aqsa en ese momento como una anomalía que no debía continuar, lo que los hizo levantarse para luchar contra los ocupantes hasta que los expulsaron de ella y Jerusalén y Palestina volvieron al mandato de los musulmanes. En 1920 Jerusalén y Palestina pasaron a ser parte del Mandato británico, y en el año 1947 la ciudad de Jerusalén se perdió, volviendo la situación anómala que espera el levantamiento de los musulmanes para cambiarla de nuevo.  Damos gracias a Allah Todopoderoso porque todavía hay en la umma aquellos que se resisten a esta ocupación y se niegan a renunciar voluntariamente ni siquiera a una pulgada de esa bendita tierra; más bien, están trabajando con lo que tienen para liberarla y devolverle el derecho a su pueblo. Tengo que expresar un especial recuerdo para la resistencia que lucha en el interior de Palestina, los que les apoyan y los que se solidarizan con ellos desde el resto de los países.

La guerra injusta contra el pueblo de Gaza es un ataque a un pueblo que exige con insistencia sus derechos, y que su deber es tener la soberanía de su tierra para toda su gente creyente y la gente que acuda a ella ¡Y seguirán luchando por este objetivo sin importar los obstáculos “Allah es invencible en Su mandato, sin embargo la mayoría de los hombres no lo sabenSura 12, Yusuf, aleya 21  La paz sea con los Enviados, alabado sea Allah, Señor del universo.

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