La jutba de hoy trata sobre dos excelsas suras del Sagrado Corán: Sura 113, El alba, y sura 114, Los hombres. Ambas comienzan por “Di: Me refugio en el Señor..” Sura 113, El alba: “Me refugio en el Señor del alba” y sura 114, Los hombres: “Me refugio en el Señor de los hombres”. “Di: Me refugio” es un mandato de Allah Todopoderoso a Su Profeta ﷺ y a todos los creyentes para que busquen refugio bajo Su egida y procuren Su protección de todo lo que se teme, ya esté oculto o visible, sea conocido o desconocido. Es como si nos abriera Su protección, nos extendiera Su amparo y nos dijera con afecto y cariño: “Venid aquí, venid a mi protección porque sé que sois débiles, que tenéis enemigos, y que a vuestro alrededor hay cosas que os causan temor. Y aquí está la seguridad y la paz.
Si, hermanos, estas dos suras portan un gran significado y su transmisión y recitación habitual tienen una extraordinario beneficio sobre el corazón, la mente y el cuerpo del creyente. Dijo El Altísimo: “Y con el Corán hacemos descender una cura y una misericordia para los creyentes, sin embargo, los injustos no hacen sino aumentar su perdición” Sura 17, El viaje nocturno, aleya 82.
Un hombre de la primera generación fue mordido por una serpiente y arrojado al suelo, pensó que en algunos minutos le llegaría la muerte, pero se recitó la alabanza para Allah, Señor del universo, y se levantó como si no le hubiese ocurrido nada. El Corán no incluye palabras normales, sino que son las palabras del Señor del universo, y por el simple hecho de proceder de Allah Altísimo se engendran sobre él esencias y movimientos que gestionan este mundo (al mulk), donde se manifiestan las apariencias de las cosas, y al-malakut (mundo espiritual, angelical, donde moran los ángeles, los genios y los diablos), pero se precisa del siervo para que se cumpla la certeza de esta verdad y pueda él, de esta manera, encontrar cura, misericordia, protección y guía. “Di: Para los que creen es una guía y una cura, pero los que no creen tienen sordera en sus oídos y es una ceguera para ello, es como si les llamaran desde lejos “Sura 41, Se han expresado con claridad, aleya 44.
Sobre las virtudes de Mu´awwidhatain, la historia de su revelación y la orden de su transmisión hay varias tradiciones islámicas, entre ellas:
- Lo que fue narrado por Muslim, Ahmad, al-Tirmidhi y al Nasa´i de Uqba ben Amer -Allah esté complacido con él-. Dijo: “Dijo el Mensajero de Allah ﷺ:¿No habéis visto los versículos que han sido revelados esta noche? Nunca se ha visto nada parecido. “Di: Me refugio en el Señor del alba” Di: Me refugio en el Señor de los hombres”
- Lo que narró al-Nasa’i de Yaber –Allah esté complacido con él-: “El Mensajero de Allah me dijo: Recita. Dije: Mensajero de Allah sacrificaría a mi padre y a mi madre por ti- frase que solía utilizarse al dirigirse al Profeta como forma de respeto hacia él-. Dijo: recita: Di: Me refugio en el Señor del alba” Di: Me refugio en el Señor de los hombres”. Recité ambas y dijo: No he recitado nunca cosa parecida.
- Al Tirmidhi narró de Abu Said al-Judri –Allah esté complacido con él- lo siguiente: Dijo: “El Profeta solía buscar refugio en Allah del mal de ojo de los genios y del mal de ojo de la gente con súplicas y “dhikr”. Y cuando descendieron los dos suras, las tomó y dejó todo lo demás.” Y esto no significa prohibir buscar refugio con otras suplicas, sino que dio prioridad a buscar refugio en Allah con ellas.
- También hay narraciones que indican que las dos suras fueron reveladas como una cura para el mensajero de Allah para quitar de él, la influencia de la magia con la que le quería dañar el judío Labid ben al-`Asam, y que le hizo imaginar que había hecho cosas que en realidad no había hecho. Se dijo: Esto continuó durante días. Hasta que descendieron sobre él las Mu´awwiddhatain, y a partir de ahí cada vez que recitaba una aleya se desataba un nudo hasta que se desataron todos los nudos. Me gustaría señalar aquí que la influencia de la magia que afectó al profeta se limitó a afectar a su lado humano, como nos podía haber afectado a nosotros, con síntomas no perdurables como dolor de cabeza, falta de apetito o alucinaciones; pero no tuvo ninguna influencia sobre él ﷺ en cuanto a su lado profético, es decir, a todo lo que está relacionado con la revelación, tanto al recibirla como al transmitirla.
Así, parece que la característica que distingue a estas dos suras es que son Mu´awwidha, es decir, quien las recita está buscando con las palabras de Allah Todopoderoso, Sus nombres y atributos mencionados en ellas la ayuda de Allah y refugio en Él de los males y calamidades que han ocurrido o se espera que ocurran, y, si Allah quiere, serán preservados y protegidos de ellos, siempre que ellos Le respondan y crean en El. Dijo el Altísimo: “Y cuando mis siervos te pregunten sobre Mí ..Yo estoy cerca y respondo al ruego del que pide, cuando Me pide; así pues, que ellos Me respondan y crean en Mi ¡Ojalá se guíen rectamente!” Sura 2, La vaca, aleya 186. Allah Todopoderoso ordenó en la primera sura buscar refugio en Él mencionando uno de sus atributos: Señor del alba. Se busca refugio de cuatro males, y son: el mal de las criaturas en general, el mal que viene con la oscuridad, el mal de la brujería, siendo también protección contra la envidia y los celos. Mientras que Allah Todopoderoso ordenó en la segunda sura buscar protección con tres atributos, y estos son: “Señor de los hombres y Rey de los hombres, Dios de los hombres, de un solo mal, y es el mal del susurrador, que busca corromper la religión, ya que las calamidades de este mundo, aunque sean muchas son pequeñas y fáciles de soportar, mientras que la desgracia de la religión, aunque sea escasa, resulta enorme, ya que conduce a una clara perdición.
Pero ¿què significa “Me refugio en el Señor del alba”? Esto significa que busco refugio y protección en el Señor del alba, es decir en el Señor de toda la creación, ya que Él hendió sobre ellos la oscuridad de la nada y los sacó a la existencia. Dijo Allah Altísimo: “Es cierto que Allah hiende la semilla y el núcleo, haciendo salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo. Ese es Allah. ¿Cómo podéis apartaros? El hace romper el día” Sura 6, Los rebaños, aleyas 95, 96. Es decir, que separa la oscuridad de la última parte de la noche de la blancura de la mañana. Y el significado de la expresión del mal de lo que ha creado, quiere decir del mal que pueda haber en sus criaturas. Y es que para las criaturas hay males cuando se interconectan unos con otros, de la misma manera que hay bien y beneficio en otras situaciones. Y la búsqueda de refugio aquí es para evitar ese mal, para que pueda permanecer el bien- ¡Y no hay protector de esos males excepto Allah Todopoderoso! El mal del que buscamos refugio incluye el mal de las almas y el mal de los pecados, el mal de las malas intenciones y el mal de las acciones, y todo lo que dañe a las personas en su religión, y en este mundo y en el Más Allá.
¿Cuál es el significado del versículo “Del mal de la noche cuando se hace oscura” (Min sharr gaseq ida waqaba) Sura 113, El alba, aleya 3, La palabra Al-gaseq significa la noche cuando su oscuridad se vuelve turbia, el verbo waqaba, por su parte, significa ponerse el sol, entrar en una gruta. El waqb significa la cavidad de la montaña por la que corre el agua. Aquí se refiere a buscar refugio de la noche cuando llegan las tinieblas, ya que en ese periodo de tiempo el mal aumenta y evitarlo es más difícil. La noche en ese momento da miedo por sí misma, además de lo que provoca de aconteceres desconocidos de todo tipo que causan temor: puede aparecer una bestia depredadora que nos ataque, o que entre un ladrón o un insecto venenoso arrastrándose, o que haya un enemigo acechante.
¿Y qué significa “Del mal de las que soplan en los nudos”?. Sura 113, El alba, aleya 4. Esto significa el mal de las brujas que hacen conjuros, engañan los sentidos y provocan sugestiones en las almas. Ellas anudan los nudos con los hilos y soplan sobre ellos su saliva maligna para dañar a los que sufren el hechizo. La magia es una realidad con un impacto innegable. Por eso pedimos que Allah que nos proteja de ella. Algunos de sus tipos afectan al corazón, con amor y odio, a los cuerpos, con dolor y enfermedad, y en las relaciones, con las separaciones del matrimonio.
¿Y el significado “Del mal del envidioso cuando envidia”? Sura 113, El alba, aleya 5. La envidia es una reacción del alma a la gracia de Allah sobre algunos de sus siervos, Por odio hacia una persona, podemos desear que no la obtenga, o podemos desear tenerla nosotros en su lugar. La envidia existe. Tenemos que evitarla, ya que su efecto negativo es innegable y es uno de los mayores pecados, el primer pecado de desobediencia a Allah en el cielo, y la primera causa de pecado en la tierra. Dice el Hadiz: “Y no os envidiéis unos a otros” La prohibición de esto es una prohibición de seguir los principios de la envidia y sus causas.
Por otra parte, ¿qué significa “Di: Me refugio en el Señor de los hombres. El Rey de los hombres, El Dios de los hombres?” Sura 114, Los hombres, aleyas 1-3. Esto significa que busco refugio en el Señor de los hombres, es decir Allah, el Sustentador, el que arregla todos sus asuntos. El Rey de los hombres, el Rey de ellos, el que está dotado de potestad sobre ellos. Dios de los hombres, es decir que los hombres son sus adoradores por el derecho que tiene sobre ellos. Se añadió Señor, Rey y Dios de los hombres -aunque Allah es el Señor de todas las cosas y el rey de todas las cosas- para hacerlos sentir cerca de El en esta situación. Estos atributos o calificativos están en un orden ascendente, en cuanto a Señor, pues se aplica a muchas personas. Se dice, por ejemplo, señor de la casa por extensión de su significado. En cuanto a Rey, pues este atributo solo se utiliza para unas personas determinadas, y son los reyes o soberanos, y por eso viene a continuación de la palabra Señor (Rabb), en cuanto a Dios, es un atributo o descripción especial de Allah Todopoderoso, y por eso concluyó con él “De mal del susurro que se esconde. Ese que susurra en los pechos de los hombres, y existe entre los genios y entre los hombres” Sura 114, Los hombres, aleyas 3-6. Este es un mal oculto que la gente no puede repeler excepto con la ayuda del Señor, El Rey, Dios Todopoderoso, porque el susurrador (satanás) toma a las personas por sorpresa y donde no espera.
Nosotros no sabemos cómo se produce el susurro del paraíso, pero encontramos sus efectos en nuestras almas y en la realidad de la vida de nuestro alrededor. Conocemos la vieja batalla entre Adán y el diablo, y que el diablo declaró la guerra contra él y sus descendientes por envidia y odio, Pidió permiso a Allah para ponernos a prueba, y le autorizó por una razón que Allah sabe. En cuanto a la gente, pues conocemos mucho sobre sus susurros, Y quizá algunos de ellos sean peores o más severos que los del diablo. Los conocemos por el mal compañero que introduce el mal en el corazón y en la mente de su amigo, y a través del sequito maligno que susurra al poderoso hasta que lo convierte en un tirano y corruptor en la tierra, y por medio del calumniador y el chismoso que embellece y decora las palabras hasta que parecen la pura verdad, y por medio del vendedor de pasiones lujuriosas que se cuela por las ventanas de los instintos para tentar a las personas a participar en obscenidades en la sociedad. Y el creyente sabe que el susurro viene a ser una voz oculta que el susurrador arroja en el pecho para tentar, y que, así como proviene de los genios, proviene de los humanos y él debe prepararse para repeler este mal de si mismo. Damos gracias a Allah Todopoderoso que no nos dejó privados de Su Protección e hizo que su fe en Él fuese la protección, Su “dhikr” las herramientas para conseguirla, y el buscar refugio en Él el arma. Y si el ser humano descuida su protección, las herramientas para conseguirla y no busca refugio en Allah, entonces estará solo. Dice el hadiz: “El diablo está posado en el corazón del hijo de Adán. Cuando éste se acuerda de Alla, él se retira, pero cuando se descuida, le susurra”
Nos basta con esto y pedimos a Allah que nos proteja “Del mal del susurro que se esconde. Ese que se esconde en los pechos de los hombres y existe entre los genios y entre los hombres” (Sura 114, Los hombres, aleyas 4-6) Amén. La paz sea con los enviados. La alabanza para Allah, Señor del Universo.
