La buena conducta y su influencia en la invitación a seguir el camino de Allah

  • Última modificación de la entrada:julio 18, 2025

Loor a Allah, a Él alabamos y nos dirigimos pidiéndole ayuda. Le pedimos perdón, creemos en Él y a Él nos encomendamos. ¡Allah nos libre de la malicia de nuestras almas y de los males de nuestras obras ¡Aquel a quien Allah guía, es bien guiado; y aquel a quien Allah extravía no encontrará para él quien le guie! Doy testimonio de que no hay más dios que Allah, solo, sin compañero. No ha tomado para Sí compañera ni hijo. Para Él es la soberanía y la alabanza. Él es él que da la vida y da la muerte, y sobre todas las cosas es poderoso. Doy testimonio de que nuestro maestro y profeta Mohammad es su siervo y enviado. Le envió con el buen camino y la religión de la Verdad, para hacerla prevalecer sobre todas las demás. Allah me basta como Testigo, Los rezos y las bendiciones sean para él y su familia, los puros, para sus compañeros los más virtuosos, y para todo aquel que les sigue con el bien y sigue su camino hasta el día del Juicio.

Dice Allah Todopoderoso dirigiéndose a Su Profeta: “Y estás hecho de un carácter magnánimo.Sura 68, El cálamo, aleya 4. Hermanos creyentes: El Islam confirió a los principios morales virtuosos una enorme importancia por la huella positiva que dejan generalmente en la vida del ser humano y especialmente en el musulmán, eso tanto con respecto a él como con respecto a la sociedad en la que vive y participa. Un escritor egipcio dijo: “Las naciones son morales mientras permanezcan; si se van, su moral se va”. El musulmán, con su creencia y buen comportamiento moral, vive una vida buena en este mundo y será recompensado por su buen comportamiento en el Más Allá. Dijo Allah: “A quien haya obrado con rectitud, sea varón o hembra, siendo creyente le haremos vivir una buena vida y le daremos la recompensa que le corresponda por lo mejor que haya hecho” Sura 16, la Abeja, aleya 97. Ciertamente, el ser humano si no tiene principios morales se convierte en una persona sin bien y sin beneficio, de mucho daño y mal. El daño le alcanza a él mismo, a su familia y a la sociedad en la que vive. El Islam tiene reservado al buen comportamiento moral un rango especial, como nos indica el Enviado de Allah al decir: “Los más amados de vosotros para mí y los más cercanos a mí el día de la Resurrección serán los que tengan mejor comportamiento moral, los de buen carácter que son amigables, empáticos, se llevan bien con la gente y hacen que los demás se sientan amigables. En cambio, los más aborrecibles para Allah son los que buscan hacer el mal con la maledicencia, lo que separan a las personas queridas y buscan dañar a los inocentes con la corrupciónNarrado por al-Bujari. Dijo el Altísimo sobre los que tienen fe y han sido rectos, interna y externamente, en su comportamiento moral: “Realmente los que hayan dicho mi señor es Allah  y hayan sido rectos, los ángeles descenderán a ellos. No temáis no os entristezcáis y alegraos con la buena nueva del Jardín que se os había prometidoSura 41, Se han expresado con claridad, aleya 30. Sofyan b. Abdullah al-Thaqafi –Allah esté satisfecho de él- narró: “Pregunté al Profeta – Allah le bendiga y salve-: Dime algo a lo que pueda adherirme. El me respondió: “Di, afirmo mi fe en Allah y luego me mantengo firme en ella” Como vemos, esta es una respuesta suficiente, satisfactoria. Es suficiente para obrar y evita otras preguntas. Eso es prueba de su elocuencia. El enviado de Allah dio una respuesta  que reúne en ella todas las palabras necesarias, es un resumen en el que no falta ni altera ningún significado. Pues el Islam es palabra y obra; es armonía entre el corazón, la lengua y los miembros: armonía entre lo que cree el corazón, lo que pronuncia la lengua y lo que llevan a cabo los miembros.

Hermanos creyentes: El cumplimiento sincero de los principios del Islam por parte de la persona hace que el musulmán sienta de hecho que es hermano de otro musulmán, se enorgullezca  de él, se alegre de verlo y arda en deseos de cooperar con su hermano, convirtiéndose así ambos en una sola mano y una fuerza a la que ni las miserias ni las dificultades podrán vencer. En cambio, el musulmán que no cumple con los principios del Islam da un mal ejemplo ante los no musulmanes, los cuales pueden llegar a pensar que los musulmanes auténticos son como él, lo que lleva a que tengan cierta aversión al Islam y a hablar con ironía de las personas que pertenecen a nuestra religión, apoyándose en lo que han contemplado y palpado de mal comportamiento de algunos musulmanes. Pueden, por ejemplo, ser malos comportamientos en la venta o en la compra, en el trabajo o en el alquiler, o durante el encuentro en algunas instalaciones públicas o lugares de esparcimiento, o en cualquier otro lugar público, pues la gente observa y mira esos comportamientos. Quizás, algunos musulmanes son condescendientes en asuntos que para ellos son sin importancia y no se prodigan en ellos, pero al final sus comportamientos afectan negativamente al Islam, y la responsabilidad de esa mala publicidad recae sobre quien es causante de la deformación de la imagen del Islam. Éste es un aspecto muy importante que debemos tener en cuenta, ya que muchos de los musulmanes no saben que sus comportamientos se les va a computar a ellos y a su religión,  y que ellos juegan un papel importante y son modelo para quien están bajo sus órdenes o a su lado, como pueden ser los trabajadores y empleados, incluso sus propios familiares o hijos. Sin duda, el que hace trabajar a una persona más del tiempo acordado, o le encarga labores intolerables -o para las que no está capacitado-, o no le paga su sueldo, entonces esta persona es injusta consigo mismo, con la religión y con la gente. Debemos mencionar como ejemplo que la gente de Asia entró al Islam en respuesta a buen comportamiento de los comerciantes musulmanes y su respeto por los pactos y acuerdos.

Ciertamente, el musulmán es portador de un mensaje y debido a esto tiene gran responsabilidad, ya que ese mensaje se debe trasladar a aquellos que no saben nada sobre el Islam, y ven al musulmán con el que tratan como modelo de nuestra religión, por lo cual no se puede dar mala imagen. Por otra parte, algunos medios de información tendenciosos, -es decir una gran parte- encuentran en este comportamiento una ocasión para difamar a los musulmanes y a nuestra religión.

Asimismo, esto perjudica a quien es responsable de ellos, pues la gente piensa que el Islam refleja los comportamientos de quienes los conducen y dirigen, y, por tanto, falsamente y de una forma calumniosa, vinculan esos malos comportamientos de algunos  con el Islam en general. Algunos de ellos llegan a pensar que la fisura o el defecto está en el propio Islam, y que el Islam es quien ordena esos comportamientos criticables. En este caso, el que tiene el mal comportamiento deberá soportar la carga de sus palabras y de sus obras, y será responsables hasta el día de la Resurrección de los que se extraviaron por su culpa. Dijo Allah Altísimo acerca de los idolatras que se negaban a aceptar la llamada al Islam del Profeta y llevaron a cabo un intento de deformar esa imagen creando confusión entre la gente: “Y cuando se les dice: ¿Qué es lo que vuestro Señor ha hecho descender? Dicen: Leyendas de los antiguos. Así cargarán el Día del Levantamiento con todas las responsabilidades y con parte de las responsabilidades de aquellos a quienes extraviaron sin conocimiento. ¿Acaso no es malo lo que pesa sobre ellos? Sura 16, La abeja, aleyas 24, 25.

Los principios o las indicaciones -utilicemos el nombre que utilicemos- si no encuentran quien las adopte o las aplique sobre la tierra de la realidad no tienen ninguna influencia y no servirán a su dueño de nada.

Cuando la madre de los creyentes, nuestra señora Aisha – Allah esté satisfecha de ella- fue preguntada sobre las virtudes morales del Enviado de Allah contestó con una respuesta clara, de pocas palabras, exenta de ambigüedad: “Sus principios morales son el Corán.” Pues, por ejemplo, fue sincero cuando ordenó el Corán, y las orientaciones del Corán están destacadas en todos sus actos, por eso, en las encomendaciones que dio a los presentes en el Sermón de la Despedida dijo -haciendo responsables a los que vienen tras ellos de hacerlas llegar- :“Os deje sobre el camino blanco, su noche es como su día, nadie se desviará de él, excepto el que perecerá”. Y dijo: “Os deje aquello a lo que me aferré: el libro de Allah  y su sunna, que no se extravíe después de que yo no esté”.

El Sagrado Corán es la atadura que une y protege a los musulmanes, y Allah – alabado sea- ordenó a su Profeta que lo hiciese llegar a la gente y explicase lo que se les reveló. Dijo el Altísimo: “¡Mensajero! Haz llegar lo que te ha descendió de tu Señor”. Sura 5, La mesa servida, aleya 67.  “E Hicimos que te descendiera a ti el Recuerdo para que pusieras en claro a los hombres lo que se les había hecho descender y para que pudieran reflexionarSura 16, las abejas, aleya 44. Y la sunna establecida  del Profeta actuó como explicadora del Corán. Su sunna abarca sus dichos, obras y sus determinaciones. Su contenido y sus prescripciones reflejan lo revelado en el Corán. Dice Allah Todopoderoso:” Y lo que os da el mensajero tomarlo, pero lo que os prohíba dejadlo” Sura 59, La concentración, aleya 7. “Quien obedece al mensajero está obedeciendo a Allah”. Sura 4, Las mujeres, aleya 80.

Estas aleyas coránicas y los hadices proféticos señalan entre sus disposiciones la necesidad de tener una buena conducta, regulan el comportamiento y extienden la cultura del cariño y la paz entre la gente. Pero todo esto no se puede llevar a cabo si el musulmán no se compromete a ello y hace de sí mismo un ejemplo vivo de esos  principios morales; y esto es una obligación de todo musulmán. Dice Allah Altísimo en su Libro Sagrado instruyendo a sus siervos creyentes para que realicen actos morales buenos con el fin de que les beneficie: “Y di a mis siervos que hablen con las mejores palabras, porque es cierto que el demonio siembra discordia entre ellos. Realmente el diablo es un enemigo declarado del hombreSura 17, El viaje nocturno, aleya 53 Y dijo: “¡Vosotros que creéis! Temed a Allah y hablad acertadamente. Él hará buenas vuestras acciones y os perdonará las faltas…” Sura 33, Los coligados, aleyas 70,71. Dijo al-Razi:Guiadlos a lo que de ellos debe salir de palabras y acciones. En cuanto a las acciones, debe ser el bien; en cuanto a las palabras, la verdad, porque quien trae el bien y deja el mal, teme a Allah, y quien dijo la verdad, dijo palabras juiciosas. Quien teme a Allah, corrige su propio comportamiento. Las buenas obras se elevan y permanecen, así el que las hace quedará inmortal en le Paraíso” Dijo Allah Altísimo: “Hablareis a la gente de buena manera”. Sura 2, La vaca, aleya 83. Y dijo: “Llama al camino de tu Señor por medio de la Sabiduría, la buena exhortación y convenciéndolos de la mejor manera” Sura 16, la abeja, aleya 125.

Estas sagradas aleyas y otras aleyas parecidas en el Corán empujan al creyente a elegir las buenas palabras, a hablar a la gente de la mejor manera y hacer el llamamiento al Islam con sabiduría y buena exhortación. El llamamiento a obedecer a Allah no lo podemos separar de nuestras acciones virtuosas, con el fin de que no haya contradicción entre el mensaje  del predicante  o  persona que invita a temer a Allah y sus propios actos personales. Debemos aplicar las palabras del Altísimo: “¡Vosotros que creéis! ¿Por qué decís lo que no hacéis?” Sura 61, Las filas, aleya 2.  El que  invita al Islam debe llevar a cabo buenos actos morales y estar comprometido con los principios que invoca, siendo sus actos acordes con los principios morales de un musulmán sincero. Dijo Allah Altísimo exhortando a sus siervos creyentes a imitar al Profeta : “Realmente en el Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último Día.Sura 33, Los coligados, aleya 21. Está indicación de Allah- alabado sea- no es especial para una situación concreta de los actos del Profeta , sino que es una orientación general, completa, para tener buenos modales o comportamientos, siempre que se pueda, ya que él fue el ejemplo más elevado para la comunidad musulmana. Anás –Allah esté satisfecho de él- narró: Dijo el Enviado de Allah :“Hacedlo  fácil y no lo hagáis difícil, dad buenas noticias y no os separéis”.  Este es el consejo que el Profeta    da  a la comunidad islámica. Les exhorta a que hagan fáciles todos los asuntos y les prohíbe la severidad y el extremismo, ya que la facilitación de las cosas fue parte de su naturaleza y de los principios morales en los que basó su vida. Al-sheyjan (Abu Baker y Omar) narraron de Aisha –Allah esté satisfecho de ella-  las siguientes palabras: “El mensajero de Allah a la hora de elegir entre dos asuntos, siempre tomaba el más fácil, siempre que no fuese pecado. Si fuera pecado, él era  el más alejado de la gente de eso” Dijo el Profeta Mohammad :“Quien está privado de bondad, está privado de todo bien” Y dijo: “Allah es bondadoso, ama la bondad, y da a la bondad lo que no da a la violencia.” Allah Altísimo ordenó a su Enviado tener principios morales elevados y buenas costumbres. Dijo:“Adopta la indulgencia como conducta, ordena lo reconocido y apártate de los ignorantes” Sura 7, Los lugares elevados, aleya 199 ¡Y quien más ignorante que los que se paran ante las personas virtuosas e intentan provocarles para llevarles a luchas marginales con el objetivo de apartarles de sus esenciales obligaciones, que están representadas en hacer el bien¡  Por eso, toda persona de bien  debe imitar al Profeta  y apartarse de los incapaces arrogantes y de los ignorantes. Dijo el Imam al Qortobi: “Y esto, aunque fuesen palabras dirigidas al Profeta   , es una forma de comportamiento que deben adoptar la totalidad de las personas”.

Estos incidentes de los últimos días que tienen su origen en una agresión causada por algunos que no nos representan no son más que una evidencia de una educación deficiente, de una falta de moral y falta de principios religiosos. Hay que tener mucho  cuidado  porque  estos comportamientos reprobables son utilizados después por personas racistas para crear conflicto entre comunidades que lo que buscan es vivir en paz. La Ley Islámica señala el respeto a la propiedad pública y privada, y exige mantener el orden público  para que todos vivan seguros, ya sean mujeres, hombres, jóvenes, ancianos o discapacitados.  El respeto mutuo es fundamental y tenemos que dar ejemplo. El Islam es paz y busca la paz y la concordia.

Hermanos y hermanas: Este conjunto de indicaciones que aparecen en el Libro de Allah  y en la sunna de su Profeta son instrucciones que se dan en beneficio del ser humano, y se refieren al buen comportamiento y al compromiso de realizar actos morales loables. Debemos esforzarnos en aplicarlas hasta que cambiemos a mejor y sean acordes a lo que satisface a Allah.

¡Oh Allah, haz que realicemos buenos actos y acepta de nosotros las palabras juiciosas y obras virtuosas que te gustan y te satisfacen! ¡Haznos seguidores del buen camino, no nos hagan de los que se extravían! ¡Oh Allah, no nos hagas tentación para la gente injusta y los tiranos déspotas!  Libranos con tu misericordia  de la gente de la idolatría. ¡Oh Allah! A quien quiera el bien para el Islam y los musulmanes, dale todo bien y ayúdale. Y a aquellos que quieran el mal y el daño para el Islam y los musulmanes, haz una trama para acabar con ellos y haz que se destruyan sus planes. Agárralos con el castigo de un Irresistible, Todopoderoso y haz que los países y los siervos descansen de ellos, de sus injusticias y tiranía. Reza por nuestro maestro Mohammad, su familia y todos los compañeros.

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