La dignidad (el poder) y la voluntad espiritual

  • Última modificación de la entrada:enero 31, 2025

Alabado sea el Señor del universo. Las bendiciones y la paz sean sobre el Enviado de Allah, su familia y todos sus compañeros.

Allah Altísimo dice: “De Allah es el poder y de Su mensajero y de los creyentes, pero los hipócritas no saben.” Sura 63, Los hipócritas, aleya 8.

Queridos hermanos musulmanes: De entre las características del musulmán es que tiene un alma fuerte, que se opone a todo acto injusto, odia la mezquindad, rechaza la opresión, defiende al que sufre injusticia, y evita todo lo que no es apropiado con la elevación y la dignidad. El ser humano, que en esta vida terrenal hace frente continuamente a responsabilidades, tiene objetivos que procura conseguir y se esfuerza por llevarlos a cabo, encontrándose en el sendero de su esfuerzo diario muchos asuntos y numerosos. obstáculos, oscilando el resultado de sus actos entre el éxito, a veces, y el fracaso, otras veces.

 Y así los objetivos de la gente en la vida se diferencian según sean sus creencias, pensamientos y ejemplos a imitar .

De entre la gente, hay personas cuya determinación es reducida y débil su constancia. Su objetivo está limitado a las exigencias de la vida material y a su disfrute personal, y vive prisionero de los placeres y pasiones. Sólo le interesa seguir la concupiscencia, No duda en hacer cualquier cosa en esta vida, y no tiene inconveniente en perder su dignidad y regatea con ella con el fin de conseguir sus objetivos. Ansioso jadea tras sus exigencias materiales, se arrodilla, su rostro babea sobre la tierra de la adulación y procura el honor de la vida terrenal sin importarle que su cabeza se incline o que se venga abajo prosternándose ante los demás, con tal  de conseguir sus objetivos y llegar con ello a sus metas. Toda esta descripción de la gente concuerda con las palabras del poeta “Quien vive en la vileza no tiene vida que envidiar*¡cuán a menudo morir es más ligero (y preferible) que vivir en la humillación! Ves que vende su religión por el honor de esta vida.

Entre la gente también hay, por el contrario, quien honra a su alma, sus árcanos son virtuosos, y eleva su corazón hacia la Verdad. Observa los placeres de la vida personal y sus exigencias materiales con una mirada de desdén y desprecio. Disfruta con lo que Allah le ha concedido en esta vida sin transgredir los límites de Su Ley. Por eso le ves esforzándose por conseguir las cosas elevadas y tener buenos principios morales, aspirando a valores humanos con los que transcienda su alma, elevándose sobre las pasiones y los placeres y apartándose de ellos. Vive objetivos elevados y metas de honor. Busca la Verdad y sus comportamientos se basan en ella, adoptando la virtud como símbolo para él, con rechazo de la bajeza y la vileza, no satisfaciendo a su alma la abyección. Relacionado con esto son las siguientes palabras: “Si tratas de alcanzar un honor deseado, no te conformes con lo que está debajo de las estrellas,*pues el sabor de la muerte en un asunto miserable es igual que el sabor de la muerte en un asunto excelso, extraordinario. Hasta que dice: Los cobardes ven la impotencia como razón, y ese es el engaño de una naturaleza mezquina. Todo coraje en una persona enriquece. No hay nada como el coraje en un sabio” La creencia islámica educa al musulmán con una educación elevada que le hacen comunicar con su Señor hasta el punto de que le adora como si le estuviese viendo, y hace que su corazón se relacione con los ángeles. Tiene la certeza de que todo está en manos de Allah Altísimo, y se entrega a Él, mostrándose satisfecho con lo que Allah le ha concedido.

El concepto de estar satisfecho con lo que ha Allah nos ha concedido ha sido malinterpretado y corrompido por algunos musulmanes. Creyeron, lamentablemente, que como todo está en manos de Allah, ellos ya no tenían que hacer nada, y que eso significaba que podían estar sentados en sus casas, desocupados, dominados por la vagancia y viviendo a costa de los demás. Sin embargo, encomendarse a Allah sinceramente significa hacer todo lo posible por cumplir con Sus designios. Allah estará satisfecho si hemos procurado hacer Su voluntad por  todos los medios posibles, esforzándonos. El creyente no se permite las quejas, no engaña con halagos o lisonjas a nadie para buscar beneficio, ni vaga con vileza, de una forma desvergonzada, pues él tiene un alma fuerte, es de noble corazón, propósito generoso, elevado lo que busca. “Buscar las necesidades respetándose a sí mismo porque las cosas corren según las medidas,Ibn Asaker.

El creyente está con su corazón unido a Allah, quien lo creó de la nada y le honró con diferentes dones, cubriéndole con el poder de su enseña. El poder es agua de la fe que corre en el corazón del creyente. Si el creyente confía su poder a Allah no se debilitará, sino que estabilizará la fe en su corazón y la asentará. Así será fija y estable: “De Allah es el poder y de Su mensajero y de los creyentes, pero los hipócritas no saben.” Sura 63, Los hipócritas, aleya 8. Si el alma del creyente está clara, mostrándose él satisfecho con lo que Allah le prometió, y lleva a cabo su obligación, nadie encontrará en él un resquicio por el que penetrar para sacar a Allah de él, no tendrá necesidad de tranquilizar su alma, y vivirá orgulloso, fuerte, Y la educación islámica cumple mejor sus objetivos en aquellos que tienen voluntad espiritual, o determinación elevada, creyentes que trabajan, perseveran y se esfuerzan todo lo que pueden para conseguir sus objetivos nobles. A esos, la desesperación no llega a sus almas, ni la debilidad a su determinación. Ellos caminan en luz, inclinando su corazón hacia la Verdad. A veces los acompañará el éxito; otras veces no, pero su determinación no se debilitará ni será derrotada. Muchos de esos hombres únicos, que posan su pie sincero en los diferentes campos de la vida, consiguieron lo que consiguieron debido a sus miras elevadas y a su perseverancia firme. Obraron con seriedad, perseveraron, fueron pacientes  y trataron con paciencia hasta que montaron a lomos de la gloria y alcanzaron la cima del honor y el mérito.

El Islam quiere de sus seguidores que no sean una carga para los demás, por eso les ordenó que procurasen tener la fuerza tanto como puedan, pues el creyente fuerte es mejor y más amado por Allah que el creyente débil, y esto, en el musulmán, no se consigue sino con la preparación y adoptando los medios oportunos, ya que la necesidad puede empujar al ser humano a que se rebaje a si mismo ante otro. Se ha dicho: “Que Allah combata la necesidad porque ésta humilla la dignidad de los hombres” Al musulmán su religión le prohíbe que se someta o humille ante otro que no sea Allah. Tiene que tener altas miras, perseverancia, fuerte decisión y controlar las disputas de su alma y pasiones como repuesta al mandato de Allah.

El buen musulmán lleva a cabo las oraciones en su tiempo fijado y con tal de realizarlas sacrifica todas las ocupaciones que tenga en su vida, el descanso de su cuerpo, el disfrute de su sueño y las excitaciones de esta vida y sus brillos. Ayuna en Ramadán, y corta con sus pasiones cumpliendo con lo que Allah le indicó que hiciera en un tiempo determinado, desde la salida del sol hasta su puesta, desde el comienzo del mes hasta su final; y resiste a su alma y la somete para llevarla por los caminos de Allah, y no la descuida. Dijo Allah Altísimo: “Habrá triunfado el que la purifique y habrá perdido quien la lleve al extravío”. Sura 91, El sol, aleyas 9 y 10  Dijo alguien: “El alma es como el niño, si lo descuidas crecerá en el amor a la lactancia, y si lo destetas, será destetado”. El musulmán purifica su dinero y lo gasta haciendo el bien. Hace el bien a la gente de la misma manera que Allah le hizo bien a él, derrotando así al instinto de amor al dinero y a los motivos de la tacañería y la avaricia. Dijo Allah Altísimo: “El que es avaro, no lo es sino para él mismo. Allah es el rico y vosotros sois los necesitados” Sura 47, Mohammad, aleya 38. Y también dijo: “El que está libre de su propia avaricia. Esos son los que tendrán éxito”Sura 59, La concentración, aleya 9, pues el ser humano, por su propia naturaleza, ama el dinero y le gusta tenerlo “Y es tenaz en el amor por los bienes”, Sura 100, Los que galopan, aleya 8. Es decir, en el amor al dinero. Él cree que la grandeza es para Allah, quien tiene en sus manos el dominio de los cielos y la tierra. Él es el Poderoso, el Sabio. “Suya es la grandeza en los cielos y en la tierra. Él es el Poderoso, el SabioSura 45, La arrodillada, aleya 37

En un hadiz qudsi narrado por Abu Huraira –Allah esté satisfecho de él- se indica que el Profeta ﷺ señaló las siguientes palabras de Allah Altísimo: “El orgullo es Mi manto y la grandeza es Mi vestimenta, por lo que cualquiera que dispute conmigo sobre estas cosas lo atormentaré en Mi fuego.” Allah Todopoderoso da el poder a quien quiere y humilla a quien quiere, toda la creación es sierva de Allah “Todos los que están en los cielos y en la tierra no se presentan ante el Misericordioso sino como siervos Sura 19, Mariam, aleya 93. En Allah buscamos refugio y de Él obtenemos ayuda. Las miras elevadas y virtuosas, la inclinación del corazón hacia la Verdad, son características de un hombre creyente, ya que la fe islámica educa a la comunidad para que sea noble y orgullosa, la educa para orientar el corazón hacia la Verdad y para que eleve sus miras.

Queridos hermanos y hermanas en el Islam, la gloria, el poder, se encuentran en la obediencia a Allah. Dijo El Altísimo: “Quien quiera el poder, Todo el poder pertenece a Allah. Hasta Él sube la buena palabra y la acción recta la elevaSura 35 Fater, aleya 10. Mientras que la humillación y la vergüenza se encuentran en la rebeldía, la desobediencia. La mejor vestimenta para una persona es la obediencia a su Señor. Y no hay nada bueno en quien desobedece a Allah. No os humilléis a vosotros mismos con la desobediencia, sino que debéis fortalecer vuestra alma con la obediencia. Dice el Hadiz: “¡Muchacho, te enseñaré unas palabras!:Protege a Allah (Su din) obedeciendo Sus mandatos y alejándote de Sus prohibiciones y Él te protegerá. Protege a Allah y siempre estará contigo.  Si pides ayuda, pídesela a Allah. Debes saber que si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían en nada que no hubiera decretado Allah para ti; y si se reunieran  para perjudicarte en algo, no te perjudicarían en nada que no hubiese decretado Allah para ti. Pues ya está todo escrito.

¡Oh Allah, consolida en nosotros la obediencia a ti, no nos dejes con la desobediencia¡ ¡Allah concilia nuestros corazones, reconcilia las relaciones entre nosotros, guíanos por sendas de paz, libranos de las tinieblas y llévanos a la luz¡ ¡Allah libranos de las inmoralidades, de lo visible de ellas y lo oculto¡ Bendice nuestros oídos y vista, bendice a nuestros esposos/as e hijos. Perdónanos. Tú eres el Gran Perdonador Misericordioso. Haznos de los agradecidos a tu gracia.  ¡Oh Allah, ayuda a los necesitados y débiles en todos los lugares! ¡Sólo a ti necesitamos! Bendice a nuestro señor Mohammad, a su familia y a todos sus compañeros. ¡Gloria a tu Señor! el Señor del poder por encima de lo que le atribuyen. La paz sea sobre los enviados.  Las alabanzas para Allah, Señor del universo.

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