La charla de hoy es sobre “al-ghorba” y “al-ghurabá”. Para explicar estos términos nos apoyamos en las palabras del Todopoderoso: “Por qué no hubo entre las generaciones que os precedieron gente de arrestos y discernimiento que se opusieran a la corrupción en la tierra, salvo unos pocos que Nosotros salvamos.” Sura 11, Hud, aleya 116.
Ibn Kathir -Allah tenga misericordia de él- dijo: “ ¿Acaso no se encontró entre las generaciones del pasado buena gente que prohibían la iniquidad y las malas acciones que solían suceder entre ellos?” Las palabras de Allah: “salvo unos pocos que Nosotros salvamos” significan que de ese tipo de personas hubo unos pocos, y que a esos fue a quienes Allah Todopoderoso salvó cuando llegó Su ira y castigo. Dijo el Todopoderoso: “Y cuando olvidaron que se les había recordado, salvamos a quienes se oponían al mal y agarramos a los que habían sido injustos con un castigo implacable a causa de su perversión” Sura 7, Los lugares elevados, aleya, 165. Esta es la razón por la que Allah ordenó a esta “umma”, a esta comunidad, que hubiera en ella quien ordenase lo reconocido e impidiese lo reprobable. Dijo el Altísimo: “Para que de vosotros surja una comunidad que llame al bien, ordene lo reconocido e impida lo reprobable. Esos son los que cosecharán el éxito.” Sura 3, La familia de Imrán, aleya 104, ya que ordenar el bien y prohibir el mal son la válvula de seguridad de las sociedades. En un hadiz se dice: “Si la gente ve alguien que comete lo reprobable y no lo reprueba, pronto Allah le aplicará el mismo castigo “ [Sunan Ibn Mayah].
Aquellos que realizan esta función de ordenar el bien e impedir lo reprobable en todo tiempo y lugar son los “ghurabá”, los extraños, es decir aquellos a los que se refiere nuestro Profeta Mohammad ﷺ al decir: “El Islam comenzó como algo extraño y volverá a ser algo extraño. Bienaventurados los extraños.”.Muslem. Un grupo de exégetas añadió el siguiente dialogo del Profeta: Le preguntaron “¿Quiénes son ellos, oh Mensajero de Allah? Él respondió: “Aquellos que hacen el bien cuando la gente es corrupta“. En otro relato: “Los que aumentan cuando la gente disminuye” Es decir: aumentan en fe y la piedad cuando la gente la va perdiendo. Y en otro relato dijo: “Unos pocos virtuosos entre muchos malvados. Aquellos que les desobedecen son más que los que les obedecen”. Y en un tercer relato dijo: “Los que reviven mi sunna y se la enseñan a la gente”. En un cuarto relato dijo: “Son los que huyen con su religión” y en un quinto relato: “Son los que se alejan de las tribus”.
En la última respuesta, lo que señala es que Allah Todopoderoso envió a Su Mensajero Mohammad ﷺ cuando la gente de la tierra tenía diferentes religiones. Algunos adoraban ídolos; otros adoraban al fuego; adoraban imágenes y cruces, y los que respondieron a su llamada en primer lugar fueron los que se alejaron de las tribus. Algunos de ellos desobedecieron a sus clanes y tribus y entraron en el Islam, ¡así que ellos fueron los extraños!
Cuando la gente entró en el Islam en masa se les quitó esa impronta de extraños. Luego pasó un periodo de tiempo en el que el Islam comenzó a coger de nuevo ese carácter de extraño, hasta que volvió a ser extraño (“gharib”), tal y como comenzó, siendo quizás esta vez su carácter de extraño (ghorba) más severo o extremo que la primera vez. Pero los “ghurabá” son los extraños y no les hacen daño los que se les oponen ni los que les defraudan y abandonan, hasta que venga la orden de Allah Todopoderoso. Es por eso que encontramos que nuestro Profeta ﷺ respondió a las preguntas de sus compañeros- Allah esté complacido con ellos -, con respuestas que difieren en sus palabras, pero aparecen vinculadas en sus significados. Una vez dijo: “Unos pocos virtuosos entre muchos malvados. Aquellos que les desobedecen son más que los que les obedecen”. Esta es la sunna de Allah con Su creación. Fueron denominados extraños (“ghuraba”) porque eran pocos entre la gente, pues la gente del Islam entre la totalidad de la gente son “ghurabá”. Y entre la gente del Islam la gente de fe autentica son pocos (“ghurabá”). Y la gente de conocimiento en relación a todos los creyentes son pocos, es decir, son ghurabá. Y la gente de la sunna son extraños (ghurabá) con respecto a los que no están de acuerdo con ellos. Y aquellos que piden la sunna y son pacientes con el daño de los que se oponen a ella son extraños (ghurabá). Son el pueblo de Allah, por lo que no hay carácter de extraño para ellos, su impronta de extraño se debe a su reducido número dentro de la mayoría. Dijo Allah “ Si obedecieras a la mayoría de los que están en la tierra, te extraviarían del camino de Allah, ellos no siguen sino suposiciones, tan solo conjeturan” Sura 6, Los rebaños, aleya 116..
Por eso, cuando Moisés -la paz sea con él- salió huyendo del Faraón, Allah mencionó que dijo: “¡Señor mío! Realmente me hallo en necesidad de que hagas descender algún bien” Sura 28, El relato, aleya 24. Algunas noticias indicaron que dijo: “¡Señor, estoy solo, enfermo y soy extraño!”
El Profeta ﷺ: dijo: “Son aquellos que hacen el bien cuando la gente es corrupta”. y esta es una de las características de los extraños indicada por el Profeta Mohammad ﷺ: aferrarse a la Verdad, incluso si hay muchos oponentes que van en contra de ella; y adherirse a la sunna cuando otros huyen de ella. Esos son los que realmente se aferran a las brasas. En otra ocasión dijo: “Ellos son los que reviven mi sunna y la enseñan a la gente.” Esta es otra de sus características, y es más importante que la primera, es más es fruto de sus frutos. Pues ellos no se contentaron con aferrarse a la verdad en sus fueron internos, sino que además renegaban de sus oponentes debido a lo que había en estos de maldad y corrupción. Les pedían que dejasen el mal y que pasasen al bien y a la virtud. Y sobre esos se aplica el hadiz de Abu Za´alaba -Allah esté complacido con él- que dijo: “Le pregunté al Profeta Mohammad ﷺ acerca de esta aleya “¡Vosotros que creéis! Preocupaos por guardaros a vosotros mismos…” Sura 5, La mesa servida, aleya 105, y él dijo: “Ordena el bien y prohíbe lo reprobable, hasta que veas que la codicia es obedecida, las pasiones son seguidas, veas que piensan únicamente en la vida inmediata y se jactan cada una de sus opiniones; entonces debes concentrarte en tu propia alma y dejad a la gente común, porque tras vosotros hay días de paciencia que serán como agarrar brasas ardientes. En esos días la remuneración de quien obra bien será como la de cincuenta hombres. Pregunté: Mensajero de Allah ¿La remuneración de cincuenta de ellos? Respondió: La remuneración de cincuenta de vosotros” [Abu Dawud y otros] Esta gran remuneración y la abundante recompensa se deben a la fuerte impronta de “gharib”(extraño) y a la intensidad de sus efectos sobre su gente. El Profeta Mohammad ﷺ explicó las razones de ello: “Porque encontrareis sobre la Verdad ayudantes y ellos no encuentran ayudantes sobre la Verdad”. Esto se refiere a “Y de los primeros precursores, tanto de los que emigraron como de los que les auxiliaron” Sura 9, at-Tawba, aleya 100 y no se refiere a “ .. y de los que les siguieron en hacer el bien. Allah está satisfecho de ellos.”, Sura 9, at-Tawba, aleya 100. El Todopoderoso dijo en otro lugar “No son iguales los que de vosotros gastaron antes de la conquista y combatieron, pues estos tienen el mayor grado, y los que gastaron después y combatieron. A ambos Allah les ha prometido lo más hermoso” Sura 57, El Hierro, aleya 10.
Esto que hemos dicho se refiere a los “ghurabá”, los extraños, y sobre lo que resultó de sus características, pero ¿qué hay con respecto a la impronta de extraño (ghorba)? El carácter de extraño es un estado psicológico que sobreviene a la persona por la desolación en que ha caído debido a la lejanía de su hogar o país, o por el aislamiento al que le obliga su creencia debida el error de su pueblo en cuanto a creencia, palabra u obra, En este sentido, “al-ghorba “se divide en: “ghorba” de su hogar y “ghorba” en lo que respecta a su religión
Con respecto a “ghorba” del hogar, ésta por sí misma no es ni digna de alabanza ni criticable, porque todas las personas en la morada del mundo son extranjeros, estamos de paso. Esta vida, el mundo, no es un hogar permanente para nadie, El lugar es alabado o criticado dependiendo de la situación en la que el residente esté en ese lugar, ya sea buena o mala, con rectitud o desviación El Todopoderoso dijo: “¡Siervos míos que creéis! ¡Ancha es Mi tierra, adoradme sólo a Mí! Toda alma ha de probar la muerte, luego regresareis a Nosotros.” Sura 29, La araña, aleyas 56, 57. El Profeta Mohammad ﷺ dijo: “¿Qué tengo que ver yo con este mundo? Mi ejemplo y el mundo son como el de un jinete que durmió en la sombra de un árbol en un día de verano y luego se fue y lo dejó” “(at-Tirmidhi y Ahmad) Y dijo: “Vive en este mundo como si fueras un extraño o un transeúnte”. Ibn ‘Umar decía: “ Si te llega la mañana no esperes a que te llegue la tarde. Y si te llega la tarde no esperes que te llegue la mañana. Toma de tu salud para tu enfermedad y de tu vida para tu muerte” (al-Bujari). En cuanto a la “ghorba” de la religión, se puede dividir en: ghorba encomiable y ghorba censurable. En cuanto a la censurable, ésta es la ghorba de la gente de la mentira -aun siendo ellos muchos- entre la gente de la Verdad, La “ghorba” encomiable es la “ghorba” de la gente de la Verdad -sin importar que sean pocos-, que están entre la gente de la mentira. Y no importa que sean muchos o pocos, lo que importa es asirse a la Verdad después de conocerla. Quien conoce la Verdad y se aferra a ella es el extraño (“gharib”) digno de alabanza ¡Aunque estuviera solo! Y el que niega la Verdad o se aparta de ella ese es culpable, ¡aunque sea una nación! Por eso uno de los antepasados justos dijo: “¡Debes seguir el camino de la Verdad, aunque los caminantes sean pocos! ¡Y cuídate de ir por del camino de la mentira, aunque sean muchos los que perezcan!”
La conclusión es que son felices aquellos que están en una situación como la de aquellos de quienes el Profeta Mohammad ﷺ dijo: “Aquellos que hacen el bien cuando la gente es corrupta” o “aquellos que reviven mi sunna y la enseñan a la gente” . Son felices, su “ghorba” es digna de alabanza y serán bendecidos en el Día de la Resurrección. En cuanto a aquellos cuya situación es diferente a ésta, pues no tiene ninguna característica de “ghurabá” o extraños, tal y como hemos explicado. Dice el hadiz: “No seáis como la gente común que dice: Si la gente hace el bien, haremos el bien, y si hace el mal, haremos el mal. Mas bien acostumbraos a que si la gente hace el bien, haréis el bien, y que si son injustos, no seréis vosotros injustos.”
Pedimos a Allah que nos muestre la Verdad de verdad y nos provea para que la sigamos. Que nos muestre la falsedad como falsa y nos ayude evitarla, Amén Alabado sea Allah, Señor del universo.
Las muestras que nos hablan sobre la virtud del “al-ghorba” y al -ghurabá” (los extraños) son muchas, entre ellas lo que fue narrado por Muslim de Maq’il ibn Yasár -Allah esté complacido con él-, quien contó que el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “La adoración durante tiempos de agitación es como emigrar hacia mí”. Y la agitación es matar sin causa justa. El significado del hadiz es que cuando se promueve la revuelta de la gente en su religión o cuando son asesinados injustamente, el que está aferrado a su religión o busca con ardor se encuentra al mismo nivel que los primeros inmigrantes, es decir, al nivel de aquellos que emigraron con el Profeta Mohammad ﷺ a Medina el día en que la emigración a Medina era obligatoria, en el día en que sólo Medina era la morada del Islam, y es por eso que el Profeta Mohammad ﷺ, después de que Allah abriese La Meca para él, dijo: “No hay Hiyra (emigración) después de la conquista, pero sí yihad e intención sincera en la acción”. Aclarando aún más el significado de este hadiz indicamos que el “gharib”, el extraño, es el que cree en Allah Todopoderoso y en el encuentro con Él cuando las personas se niegan a creer; es el que realiza los rituales de adoración mientras los demás los abandonan; es el que evita lo prohibido cuando las personas caen en ello; es el que es sincero cuando los demás mienten; el que actúa con justicia cuando los otros son injustos; el que cumple con su palabra y es fiel cuando el resto son traicioneros. Y en cuanto a la mujer, es la que viste su vestimenta islámica, mientras las otras muestran sus encantos; la que se ocupa de la casa de su marido y de criar a sus hijos en ella cuando otras mujeres la abandonan, ¡Él es que llama al bien y a la virtud en un momento en que otros promueven la corrupción y el mal!
Él y ella están al nivel del muhayer a Allah Todopoderoso, el que defiende su religión y se aferra a ella con sus muelas, como era el caso de los primeros musulmanes en el momento del primer exilio, Y nuestro Profeta Mohammad ﷺ dijo que esa “ghorba “o extrañamiento regresaría y que el que se aferra a ella es como el que se aferra a brasas encendidos o espinas.
Digo estas palabras, hermanos, para que con su repetición y escucha aumente la confianza en nuestro Señor, la certeza en el encuentro con El y la firmeza en Su religión. Que el Todopoderoso escriba para nosotros la recompensa de los “ghurabá”. Amén. Gloria a tu Señor, Señor del poder por encima de lo que le atribuyen. La paz sea con los mensajeros, y alabado sea Allah, Señor de del universo.
