Alabado sea Allah, Señor de los mundos. Que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah, con su familia, sus compañeros y con quienes sigan su camino hasta el Día del Juicio.
Hermanos y hermanas:
En estos días aumentan los viajes y los desplazamientos. Algunas personas viajan para descansar; otras, para visitar a sus padres y familiares; y algunas intentan unir ambas cosas. El creyente debe aprovechar estas ocasiones para fortalecer sus relaciones familiares y obtener un beneficio para sí mismo y para su familia.
Algunas personas dejan de visitar a sus parientes por el coste del viaje. Sin embargo, el Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— nos explicó que mantener los lazos familiares trae bendición en el sustento y en la vida. Dijo:
«Quien desee que su sustento sea ampliado y que su vida sea prolongada, que mantenga sus lazos de parentesco.»
Transmitido por Al-Bujari.
Hermanos y hermanas:
Muchas personas se quejan de la frialdad en las relaciones familiares. Algunos dicen: «Visito a quien me visita, y no me preocupo por quien no pregunta por mí». Pero esta actitud contradice la enseñanza profética.
El Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— dijo:
«Quien mantiene verdaderamente los lazos familiares no es quien simplemente corresponde al buen trato, sino quien los mantiene incluso cuando sus familiares los rompen.»
Mantener la relación con la familia requiere paciencia, comprensión y capacidad para pasar por alto algunos errores. Puede haber distancia, indiferencia o palabras que causan dolor. Pero no debemos permitir que una diferencia pequeña crezca hasta convertirse en una ruptura completa.
Los miembros sensatos de la familia deben trabajar para acercar los corazones, corregir los malentendidos y evitar que una discusión afecte a toda la familia. Algunas disputas terminan causando divorcios, daños económicos, separación entre hermanos e incluso desobediencia hacia los padres.
¡Cuántos padres llegan a suplicar a sus hijos que vuelvan a hablar con sus hermanos o que visiten a sus familiares! Quien rechaza estas peticiones por orgullo puede caer también en el grave pecado de desobedecer a sus padres.
Hermano musulmán, hermana musulmana:
Tu familiar forma parte de ti. Cuando le haces el bien, el beneficio vuelve también a ti. Y cuando le niegas tu ayuda, pudiendo ayudarle, te privas a ti mismo de una gran recompensa.
Allah ha dado una elevada posición a los padres y a los familiares. Dice en el Corán:
«Adorad solamente a Allah y tratad con bondad a los padres, a los familiares, a los huérfanos y a los necesitados; y hablad a la gente con buenas palabras.»
Los padres son los familiares más cercanos. Fueron la causa de nuestra existencia, cuidaron nuestro cuerpo, educaron nuestra mente y entregaron lo que tenían para protegernos y formarnos.
Allah nos ordena tratarlos con bondad incluso si no comparten nuestra religión:
«Si se esfuerzan para que asocies conmigo aquello de lo que no tienes conocimiento, no los obedezcas; pero acompáñalos en esta vida con bondad.»
El Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— también explicó la importancia de los lazos familiares:
«El parentesco está unido al Trono y dice: “Quien me mantenga, Allah lo mantendrá; y quien me corte, Allah lo cortará”.»
Transmitido por Al-Bujari y Muslim.
Mantener los lazos familiares es una de las mejores obras que el creyente puede realizar y guardar para el Día en que no servirán ni las riquezas ni los hijos, excepto a quien llegue ante Allah con un corazón sano.
Y existen muchas formas de hacerlo.
Si tus familiares necesitan ayuda y tú puedes dársela, ayúdales económicamente. Si no puedes, háblales con amabilidad, ofrece una disculpa sincera y no los hieras con palabras duras.
Si no tienen necesidad económica, puedes fortalecer la relación mediante un regalo, pues los regalos aumentan el afecto y acercan los corazones.
Ayuda también a sus hijos en su educación y formación dentro de tus posibilidades. Oriéntalos hacia el bien, la oración y una vida recta. Allah dice:
«¡Creyentes! Protegeos a vosotros mismos y a vuestras familias de un Fuego cuyo combustible serán las personas y las piedras.»
Visita a los familiares sanos, acompaña a los enfermos, pregunta por sus necesidades y alivia sus dificultades con tu tiempo, tu dinero o tu posición. Puedes recomendarles para algo bueno, siempre que sea con justicia y sin perjudicar los derechos de los demás.
Ayudar a un familiar no significa favorecerlo injustamente ni darle lo que no merece. El Islam ordena la justicia incluso cuando se trata de los padres y de los parientes:
«Sed firmes en la justicia y dad testimonio por Allah, aunque sea contra vosotros mismos, contra vuestros padres o contra vuestros familiares.»
Si Allah te concede riqueza, posición o influencia, no olvides a tu familia ni seas arrogante con ella. Recuerda al profeta José —la paz sea con él—, quien perdonó a sus hermanos a pesar del daño que le habían causado, y les dijo:
«Hoy no habrá reproche contra vosotros. Que Allah os perdone.»
Y recordemos a Abu Bakr, que Allah esté complacido con él. Cuando uno de sus familiares participó en la difusión de una acusación contra su hija Aisha, decidió dejar de ayudarlo. Pero cuando Allah reveló:
«Que quienes poseen virtud y riqueza no juren dejar de ayudar a sus familiares y a los necesitados. Que perdonen y pasen por alto. ¿Acaso no deseáis que Allah os perdone?»
Abu Bakr volvió a darle su ayuda.
Hermanos y hermanas:
No permitáis que el mal comportamiento de un familiar os lleve a cortar la relación con todos. Y no ayudéis a vuestros familiares en la injusticia, la mentira o el pecado.
Mantened los lazos de parentesco buscando la recompensa de Allah, no solamente una respuesta igual de los demás.
El Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— dijo:
«Quien cree en Allah y en el Último Día, que honre a su invitado; quien cree en Allah y en el Último Día, que mantenga sus lazos familiares; y quien cree en Allah y en el Último Día, que diga algo bueno o que guarde silencio.»
Temed a Allah en el trato con vuestros padres y familiares. Visitadlos, preguntad por ellos, ayudadlos, perdonad sus errores y buscad siempre unir los corazones.
Que Allah nos haga de quienes escuchan las palabras y siguen lo mejor de ellas.
