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]]>Allah Todopoderoso dice: “Los siervos del Misericordioso son aquellos que caminan por la tierra humildemente y que cuando los ignorantes les dirigen la palabra dicen: “Paz”, y los que pasan la noche postrados y en pie por su Señor. Y los que dicen: ¡Señor nuestro! Aparta de nosotros el castigo del Yahannam (el Infierno); realmente su castigo es un tormento permanente, y es un mal hospedaje y una mala residencia.” Sura 25, El Discernimiento, aleyas 63-66.
Hermanos y hermanas: La adoración a Allah es el propósito de la existencia humana en esta vida, como dijo Allah Todopoderoso en la sura 51, Los que levantan un torbellino, aleya 56: “Y no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren”. La servidumbre es un honor para el ser humano, y Allah describió a Su Profeta ﷺ con ella en varios versículos del Sagrado Corán, explicando las altas posiciones que abarca, alabando a quienes la practican, y prometiéndoles la esperanza y ganar el Paraíso el Día de la Resurrección. Ser siervo de Allah es el atributo más elevado del ser humano y la distinción más honorable que pueda tener. Este honor de la servidumbre a Allah fue otorgado al Maestro de los Mensajeros y Sello de los Profetas ﷺ . Dice Allah: “Gloria a Quien una noche hizo viajar a Su siervo desde la Mezquita Inviolable hasta la Mezquita más lejana” Sura 17, El viaje nocturno, aleya 1.
También dice: “Las alabanzas a Allah que ha hecho descender a Su siervo el Libro y no ha puesto en él nada que fuera tortuoso” Sura 18, La caverna, aleya 1. También dice Allah: “Bendito sea Aquel que ha hecho descender a Su siervo el Discernimiento para que sea un advertidor para todos los mundos” Sura 25, El Discernimiento, aleya 1. Esto indica que este atributo se encuentra entre los más nobles y solo se concede a aquellos que se entregan a la servidumbre de palabra y obra, a aquellos que han sometido sus rostros a Allah voluntariamente y por elección. En cuanto a la sumisión por la fuerza y la coacción, todos son siervos de Allah y no escapan a Su servidumbre y autoridad, pues Él es el Soberano Supremo sobre Sus siervos. “Todos los que están en los cielos y en la tierra no se presentan ante el Misericordioso sino como siervos” Sura 19, Maryam, aleya 93
Djo el Todopoderosos dijo: “Y porque cuando oían alguna palabra vana se apartaban de ella y decían: Para vosotros serán vuestras acciones y para nosotros las nuestras. Paz con vosotros, no buscamos a los ignorantes” Sura 28, El relato, aleya 55. Y se dice en la tradición: “No hay mejor castigo para quien desobedece a Allah en el trato contigo que obedecer a Allah en el trato con él.” Pues el creyente tiene una meta y un propósito en esta vida, y tiene una tarea específica que debe cumplir antes de que llegue su hora. Por lo tanto, el tiempo del creyente es precioso, así que no es sabio ni lógico que lo malgaste discutiendo y peleando con los ignorantes y necios.
La oración nocturna es una de las cosas por las que Allah alabó a Sus siervos justos que dedicaron una parte de la noche a la obediencia y la adoración, mientras otros dormían profundamente. Allah Todopoderoso dijo: “En verdad, los que han sido temerosos estarán en jardines y manantiales, recibiendo lo que su Señor les ha dado. En verdad, antes antes habían hecho el bien. Solían dormir poco de noche, y en las horas antes del amanecer pedían perdón.” Sura 51, Los que levantan un torbellino, aleyas 15-18. Y dijo Allah -alabado sea-: “Levantan sus costados de los lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo, y dan de la provisión que les damos.” Sura 32, La postración, aleya 16. Es decir, se apresuran a orar e invocan su Señor por temor a su castigo, y por la esperanza de su perdón y complacencia.
Dado que era difícil para aquellos que vivían en la “Yahilia” (ignorancia), Allah abrió a ellos y a aquellos como ellos la puerta del arrepentimiento, para que pudieran hacerse dignos a sí mismos, rompiesen sus lazos con su mal pasado, y abriesen una nueva página en lo que quedaba de vida, uniéndose a las filas de los creyentes. “Excepto quien se vuelva atrás, crea y obre rectamente, a ésos Allah les sustituirá sus malas acciones por buenas. Allah es Perdonador y Compasivo.” Sura 25, El Discernimiento, aleya 70. Y dijo: “Excepto los que se vuelvan atrás arrepentidos, rectifiquen, se aferren a Allah y dediquen sinceramente a Allah su practica de Adoración…Esos están con los creyentes y Allah dará a los creyentes una gran recompensa” Sura 4, Las mujeres, aleya 146. Y en el hadiz: “Temed a Dios dondequiera que estéis, y seguid una mala obra con una buena que la borre, y tratad a la gente con buen carácter.”
9– Evitan el falso testimonio, que despoja de derechos y falsifica hechos y documentos, y se mantienen alejados de lugares de diversión e inmoralidad para honrarse a sí mismos y preservar su religión y dignidad.
11.Entre sus características está su constante súplica por la rectitud de sus esposas e hijos: “Y los que dicen: ¡Señor nuestro! Haznos el regalo de que nuestras esposas y descendencia sean frescura de ojos (nuestra alegría), haz que seamos modelo para los temerosos de Allah” Sura 25, El Discernimiento, aleya 74. Ibn Abbas -Allah esté complacido con él- dijo: “Líderes que son seguidos en la bondad”. Entonces Allah Todopoderoso explicó la recompensa que les había preparado, diciendo: “Esos tendrán como recompensa la Estancia más alta porque fueron pacientes. Y serán recibidos con saludo y paz. Allí serán inmortales ¡Qué hermosa morada y lugar de permanencia!” Sura 25, El Discernimiento, aleyas 75,76. Es decir, recibirán en el Paraíso el saludo de los nobles ángeles que entrarán a recibirlos por cada puerta, diciendo: ¡Paz con vosotros! porque tuvisteis paciencia ¡Y que excelente la Morada del Buen Final! Sura 13, El Trueno, aleya 24.
¡Oh, Allah! Haznos de entre quienes escuchan la palabra y siguen lo mejor de ella. ¡Oh, Allah! Une nuestros corazones, reconcilia nuestras diferencias, guíanos por los caminos de la paz, sácanos de la oscuridad y llévanos a la luz. ¡Oh, Allah! Bendice y concede paz a nuestro Profeta Mohammad, a su familia y a todos sus compañeros. ¡Gloria a tu Señor, el Señor de la Majestad por encima de todo lo que describen! ¡Paz a los mensajeros! ¡Alabado sea Allah, Señor de los mundos!
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]]>Que el comienzo sea con la primera luz del verdadero amanecer, cuando la luz atraviesa la oscuridad de la noche y la llamada a la oración de Bilal -Allah esté satisfecho de él- rompe el silencio de la ciudad. Esto sucede mientras el Mensajero de Allah ﷺ– está dormido después de una larga noche de oración ante su Glorioso Señor. Cuando Bilal llama a la oración (“adhán”) el Mensajero de Allahﷺ despierta, y lo primero que hace al despertar es tomar su “siwak” (palo para limpiar los dientes) y cepillarse los dientes con él. Luego dice: “Toda alabanza sea para Allah, quien nos da la vida (el despertar) después de habernos hecho morir (dormir), y a Él será el retorno (la Resurrección) –Alhamdulillah al-ladi ahyána bAada ma amátana wa ileihi al-noshúr-”.
Luego responde al muecín con las mismas palabras que éste dijo… A continuación, se levanta ﷺ, y si necesita realizar el “ghusl” (baño ritual), lo hace; de lo contrario, realiza el “wudú” (ablución). O quizás ﷺ, se levanta para orar -sin wudú-, y cuando se le pregunta al respecto, dice: “¡Mis ojos duermen, pero mi corazón no!”. Luego reza dos rak’as del Fajr (oración del amanecer) -una oración breve, tanto que uno podría preguntarse: “¿Recitó la Fatiha en ella?”. En la primera, después de Al-Fatiha, recita (Di: Oh incrédulos. –Qul: ia eiuha al-kafirún-) y en la segunda (Di: Él es Allah, el Único. –Qul: Hua Allahu ahad–). A veces en la primera recita (Decid: Hemos creído en Allah y en lo que nos ha sido revelado…Qulu: Amanna billah wa ma ánzala ileina) y en la segunda (Venid a una palabra que es común entre nosotros… –TAalu ila kalima sauá-.) Cuando termina su rezo, se acuesta sobre su lado derecho esperando que llegase el momento de la oración en la mezquita.
Cuando Bilal -Allah esté complacido con él- veía a la gente reunida, se acercaba al Profeta ﷺ y le decía: “¡La oración, oh Mensajero de Allah!”. Entonces el Profetaﷺ salía a su encuentro. Al salir de su casa, alzaba la vista al cielo y decía: “En el nombre de Allah, en Allah confío, y no hay poder ni fuerza sino en Allah. Oh Allah, en Ti me refugio de extraviarme o ser extraviado, de tropezar o que me hagan tropezar, de hacer daño o ser agraviado, de actuar con ignorancia. o de ser tratado con ignorancia”
Al entrar en la mezquita, decía: “En el nombre de Allah, y la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah. Oh Allah, perdona mis pecados y ábreme las puertas de Tu misericordia –Bismi Allah wa alsalat wa al salam ´ala rasul Allah. Allahumma igfer li donubi wa iftah li abuáb rahmatek–”. Cuando Bilal lo veía entrar, llamaba para el comienzo de la oración indicando que estaba a punto de comenzar (iqama al-salat). Y cuando sus compañeros lo veían, se ponían de pie para orar. Cuando se colocaba en su lugar de oración, les decía a sus compañeros: “Alineen sus filas y colóquense juntos, pues alinear las filas es parte de la perfección de la oración”. Luego pronunciaba el “takbir” inicial (Allahu akbar) y hacía una breve pausa, lo justo para decir: “¡Oh, Allah, aléjame de mis pecados como has alejado el este del oeste! –Allahumma ba´ed baini wa baina jatayai kama ba´adta baina al-masreq wa al-magreb– ¡Oh, Allah, purifícame de mis pecados como se purifica una prenda blanca de la suciedad! –Allahumma naqini min jatayai kama iunaqa al-zaub al-abiad min al-danas– ¡Oh, Allah, lava mis pecados con nieve, agua y granizo! –Allahumma ugasilni min jatayai bil zely wa al-má wa al-barad-”, o algo similar. Después recitaba Al-Fatiha en voz alta, con gran pausa, dividiéndola en versículos. Su recitación se caracterizaba por ser detallada, separando una aleya o versículo del otro; alargaba “Ar-Rahmán” y “Ar-Rahím”. En la oración del Fajr, alargaba la recitación, recitando entre sesenta y cien versículos. Si era viernes, recitaba en la primera rak´a “Alif Lam Mim Tanzil”
Y en la segunda el primer versículo de la sura del hombre: “Acaso no hubo un tiempo para el hombre en el que no fue nada, ni siquiera un recuerdo –Hal ata ´ala al-insan hin min al-dahr lam iakon shei madkur–”. A veces decía la súplica del “qunut” durante las calamidades invocando a su Señor Todopoderoso, pidiéndole que envíe alivio y victoria.
Cuando termina la oración, dice -aún sentado y mirando hacia la quibla-: “Pido perdón a Allah (tres veces). Oh, Allah, Tú eres la Paz, y de Ti viene la paz, Bendito seas, oh Tú que eres poseedor de Majestad y Honor –Astagfiru Allah, astagfiru Allah, astagfiru Allah. Al-lahumma anta al-salaám wa minka al-salám. tabarakta ia da al-Yalál wa al-Ikrám–” Luego se vuelve a su derecha -y quizás a su izquierda- y lo primero que sus compañeros le oyen decir cuando se vuelve hacia ellos es: “Señor mío, protégeme de Tu castigo el Día en que resucites a Tus siervos –Rabbi qini `adábaka iaum tabaaz ubbadaka-”. Entonces dice: “No hay más dios que Allahm solo Él, no tiene asociado. A Él pertenece el dominio y la alabanza, y tiene poder sobre todas las cosas. No hay poder ni fuerza sino en Allah. No hay más dios que Allah y no adoramos a nadie más que a Él. A Él pertenecen los dones y la virtud y para Él es la buena alabanza. No hay más dios que Allah, a quien sinceramente consagramos nuestra religión, aunque a los incrédulos no les guste. Oh Allah, no hay quien impida lo que das, ni nadie puede dar lo que Tú retienes, y ninguna riqueza puede beneficiar a nadie en contra tuya”. Luego exalta a Allah 33 veces (tasbih), lo alaba (tahmid) 33 veces y lo glorifica (Takbir) 33 veces, y completa las cien diciendo: “No hay más dios que Allah, solo Él, no tiene asociado. A Él pertenece el dominio y la alabanza, y Él tiene poder sobre todas las cosas”.
Entonces recuerda a su Señor, el Altísimo, con las súplicas completas con las que comienza su día, que incluyen: “Hemos amanecido, y la soberanía pertenece a Allah y toda alabanza es para Allah. No hay más dios que Allah, único y sin asociado. A Él pertenece el dominio y a Él pertenece la alabanza, y tiene poder sobre todas las cosas. Señor mío, te pido el bien de este día y el bien del que le sigue, y me refugio en Ti del mal de este día y del mal del que le sigue. Señor mío, me refugio en Ti de la pereza y del mal de la vejez. Señor mío, me refugio en Ti del castigo del Fuego y del castigo de la tumba”. Y cuando llega la tarde, dice: “Hemos entrado en la tarde, y la soberanía pertenece a Allah”. Otras invocaciones: “Oh Allah, he entrado en la mañana. Doy testimonio ante Ti, y a los portadores de Tu Trono, Tus ángeles y toda Tu creación de que Tú eres Allah, y no hay más dios que Tú solo, sin asociado, y doy testimonio de que Mohammad es Tu siervo y Mensajero” -cuatro veces- y: “Oh Allah, te pido bienestar en este mundo y en el Más Allá. Oh Allah, te pido perdón y bienestar en mi religión, mi vida terrenal, mi familia y mis bienes. Oh Allah, oculta mis faltas y concédeme seguridad ante mis temores. Oh Allah, protégeme por delante y detrás, mi derecha y mi izquierda, y por arriba de mí, y busco refugio en Tu grandeza de ser apresado desde abajo de mí”. Y no descuidó esta suplica mañana y tarde.
Otra súplica era “Oh Allah, concédeme salud en mi cuerpo, Oh Allah, concédeme salud en mi oído. Oh, Allah, concédeme salud en mi vista. No hay más dios que Tú. Oh, Allah, me refugio en Ti de la incredulidad y la pobreza, y me refugio en Ti del tormento de la tumba. No hay más dios que Tú”. Repetía esto tres veces por la mañana y por la tarde. Durante ese tiempo, los siervos de la ciudad venían con vasos de agua en sus manos, buscando la bendición del Mensajero, que pusiese su mano bendita en sus recipientes ¡y no se traía ningún recipiente sin que él sumergiera su mano en él!
Dije: Lo que has oído, y pido perdón a Allah el Majestuoso por mí y por ti, así que pídele perdón a Él, Él te perdonará, porque Él es el Perdonador, el Misericordioso.
A continuación: Luego, los lados de las filas se acercaron, y sus compañeros -Allah esté complacido con ellos- se reunieron a su alrededor mientras él estaba sentado en su lugar de oración. Entonces podía comenzar dándoles un sermón -como en el hadiz de al-`Irbad ibn Sariya-, y no era su costumbre darles muchos sermones, sino hacerlo gradualmente sin cansarlos. También podía contarles algo -como hizo una vez- cuando dijo: “Mientras un hombre guiaba a su vaca, que llevaba una carga, ésta se volvió hacia él y le dijo: No fui creada para esto, fui creada para arar”. La gente exclamó asombrada: «¡Subhana Allah! ¿Una vaca habla?». El Profeta ﷺ dijo: “Soy el primero en creer en ello, junto con Abu Bakr y Umar”. Abu Bakr y Umar no estaban presentes en ese momento, pero él dio testimonio de la fe de ellos debido a su certeza sobre ellos.
También podía volverse hacia la gente y decir: ¿Hay entre vosotros algún enfermo al que podamos visitar? Y si respondieran que no, él diría: ¿Hay entre vosotros algún funeral al que podamos asistir? Y si respondieran: No, diría: “Quien de vosotros haya tenido un sueño o visión, que me lo cuente para que yo se lo interprete”. Así que le cuentan sus sueños y él se los interpreta. Y entre ellos está lo que Abdullah ben Salam -Allah esté complacido con él- contó: “Vi como si estuviera en un jardín en medio del cual había un pilar de hierro, su base estaba en el suelo y su cima en el cielo, y en su cima había un nudo. Entonces me dijeron: Sube. Contesté: No puedo. Entonces un sirviente vino a mí y levantó mi ropa de detrás de mí, así que trepé hasta que estuve en la cima, allí me agarré al lazo o nudo. Me dijeron: Sujétate. En ese momento me desperté y el lazo estaba en mi mano. El Profeta ﷺ dijo: Ese jardín es el Islam, y ese pilar es el pilar del Islam, y ese lazo es el lazo más firme, ¡así que estarás en el Islam hasta que mueras!” Y tal vez les contó sobre un sueño o visión que tuvo, como en el hadiz de Samura -Allah esté complacido con él-: “El Mensajero de Allah -las oraciones y la paz de Allah sean con él y su familia- nos preguntó un día: ¿Alguno de vosotros ha tenido una visión? Dijimos: No. Él dijo: “Pero anoche vi a dos hombres que vinieron a mí, me tomaron de la mano y me llevaron a la Tierra Santa…”. Luego mencionó el largo hadiz de la visión, en el que se mencionan algunas de las condiciones de los atormentados y con qué son atormentados. ¡Y hay mención de algunas de las situaciones del Más Allá! Es digno de observar que las visiones que solían relatar los Compañeros al Profeta ﷺ rebosaban de la mayor preocupación que tenían: su religión y su Profeta, por ambas cosas vivían con esfuerzo y lucha en la vigilia, y con visiones y sueños cuando dormían. Y quizás sus Compañeros -Allah esté complacido con ellos- hablarían en su presencia en esta reunión y él se uniría a la conversación. Tal vez hablarían de sus vidas en la “yahilia” (época preislámica) y de las ignorancias en las que solían caer, cuyas faltas se les hicieron evidentes después de que Allah Todopoderoso los bendijese con el Islam. Entonces, al mencionarlo, se reirían de la ignorancia en la época preislámica Y el Mensajero de Allah ﷺ, sonreiría, ¡y su risa era jovial!
El Profeta ﷺ permanecía en su lugar de descanso hasta que salía el sol bellamente, es decir, con la belleza de su aparición al elevarse y separarse del horizonte. Luego se dirigía a los aposentos de sus esposas. Al entrar en la casa, decía: “¡Oh, Allah!, te pido la mejor entrada y salida. En el nombre de Allah entramos, y en el nombre de Allah salimos, y en Allah, nuestro Señor, confiamos –Allahumma inni as´aluka jeir al-mauley wa jeir al-majray. Bismi Allah walayna wa bismi Allah jarayna, wa ´ala Allah rabbuna tawalkalna–” Lo primero que hacía al entrar en su casa era usar un “miswak” para refrescarse y limpiar la boca, y saludaba a su familia diciendo: “La paz sea con vosotros, y la misericordia y las bendiciones de Allah. ¿Cómo estáis, oh gente de la casa? – A-salam aleikum wa rahmatu Allah wa barakatahu. Keifa antum ia ahl al-beit?”. Entraba en la habitación de cada una, las saludaba e invocaba por ellas, sin prolongar su estancia. Incluso podía entrar en la habitación de alguna de ellas mientras ella estaba en oración, como hizo con Yuwayriyah -Allah esté complacido con ella- mientras ella recordaba a Allah, marchándose cuando ella aún estaba rezando. Podía preguntarles a ellas por la comida, diciendo: “¿Tenéis algo?”. Si había comida, se la traían, generalmente alimentos ligeros como dátiles y “hays” (un tipo de postre dulce, compuesto de dátiles, harina y manteca) o una bebida como leche o “nabidh” (bebida hecha de pasas o dátiles remojados en agua, consumida antes de que fermentada y se convirtiera en alcohol). Podía preguntarles, y en caso de que no hubiese nada, ellas respondían: “No tenemos nada“, y él decía entonces: “¡Estoy ayunando!”. Luego, tras completar la visita a sus esposas, regresaba a la mezquita. Al entrar, rezaba el saludo a la mezquita en un pilar o columna llamado el pilar de los emigrantes. Después se sentaba en la zona este de la mezquita, en la noble Rawdah, para recibir a sus compañeros. Este encuentro era costumbre entre ellos, de modo que cualquiera que quisiera ver al Profeta en ese momento acudía a él en la mezquita.
Nos detendremos aquí con la promesa de volver a esta bendita reunión y a lo que sucedía en ella. Que las oraciones, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre nuestro maestro Mohammad, su familia, sus compañeros y sus seguidores hasta el Día del Juicio. Alabado sea Allah, Señor de los Mundos.
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]]>Dice Allah Todopoderoso: “Es cierto que ofrecimos la responsabilidad a los cielos, la tierra y las montañas, pero no quisieron asumirla estremecidos por ello. Sin embargo, el hombre la asumió. Realmente él es injusto consigo mismo e ignorante” Sura 33, Los coligados, aleya 72. Dijo Anasm – Allah esté complacido con él-: El Mensajero de Allah nunca nos dio un sermón sin decir: “No hay fe para quien no tiene “amana” (cumple con lo que se ha comprometido), ni din (religión) para quien no tiene palabra.” Narrado por el Imam Ahmad y Al-Tabarani.
La fe y la responsabilidad: La fe se considera un fundamento sólido sobre el cual se construye la personalidad del musulmán. Es lo que le brinda paz y tranquilidad, sin las cuales permanecería perdido, confundido y vulnerable a creencias erróneas y principios desviados. La fe es también el vínculo que une los corazones en esperanzas comunes, organizando así el vínculo y fortaleciendo la armonía entre los miembros de la “umma” o grupo, lo que la convierte en organizada y fuerte. La fe de un musulmán se completa a través de creer en los pilares fundamentales de la religión, que son: la creencia en Allah, en Sus ángeles, Sus libros, Sus mensajeros, el Día del Juicio Final y la predestinación, con todo lo que puede traer de bueno como de malo. (El Hadiz afirma: La fe tiene más de setenta ramas…), y todos los mensajes divinos concuerdan en esto. Allah Todopoderoso dice, describiendo a los justos: “Y esos que creen en la Revelación que se hizo descender sobre ti y en la que se hizo descender antes de ti, y de la Otra Vida tiene certeza. Ellos son los que van en una dirección de su Señor y son los que tendrán éxito” Sura 2, La vaca , aleyas 4 y 5 . Es sabido que Allah no creó a la humanidad en vano, para vagar sin rumbo en esta vida. Por el contrario, la creó con un propósito y le otorgó un plazo específico dentro del cual deben cumplir con sus obligaciones. Allah Todopoderoso dice: “¿Acaso pensasteis que os habíamos creado únicamente como diversión y que a Nosotros no regresaréis?” Sura 23, Los creyentes, aleya 115. Y dice: “¿Acaso piensa el hombre que será abandonado?” Sura 75, El Levantamiento, aleya 36. Más bien, se les confían grandes responsabilidades relacionadas con su Creador, consigo mismos, sus familias, sus comunidades y toda la humanidad. En el Hadith, Ibn Umar -Allah esté complacido con él- dijo: Escuché al Mensajero de Allah ﷺ decir: “Cada uno de vosotros es un pastor y cada uno de vosotros es responsable de su rebaño. El imam es pastor y es responsable de su congregación, el hombre es pastor de su familia y responsable de ella, la mujer es pastora en la casa de su marido y responsable de su custodia y preservación, el sirviente es pastor en lo referente a los bienes de su señor y responsable de la protección de su rebaño, el hijo es pastor en lo que respecta a los bienes de su padre y es responsable de su custodia. En verdad, todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño”.
Allah envió nobles mensajeros para definir estas responsabilidades y reveló libros celestiales para aclararlas y explicarlas. Dijo Allah Todopoderoso: “ Y así fue como enviamos a Nuestros mensajeros con las pruebas claras y les hemos revelado el Libro y la Balanza para que la humanidad pudiera establecer la equidad” Sura 57, El Hierro aleya 25.
Y envió para explicarles a cada mensajero con la lengua de su pueblo, de modo que la gente no tuviera argumentos contra Allah después de los mensajeros. Dijo Allah Todopoderoso: “No hemos enviado ningún mensajero que no transmitiera con la lengua de su gente para hacerles claro el mensaje” Sura 14, Ibrahim, aleya 4.
El Sagrado Corán está repleto de explicaciones sobre las responsabilidades del musulmán, pero considera que la más importante es la fe en Allah y su adoración. Dijo Allah Todopoderoso “No he creado a los genios ni a los hombres sino para que Me adoren. No quiero de ellos ningún sustento, ni quiero que Me alimenten” Sura 51, Los que levantan un torbellino, aleyas 56, 57.
La adoración —en su sentido más amplio— es la conciencia y la observancia de los mandamientos y prohibiciones de Allah en todo lo que una persona emprende en esta vida. Es la barrera impenetrable contra todo aquello que pueda distraer a un musulmán de sus verdaderas responsabilidades. Estos son los límites establecidos por Allah y no deben transgredirse.
El islam ha considerado las obligaciones religiosas como una responsabilidad fundamental que se confió a los cielos, a la tierra y a las montañas, pero estos no pudieron soportarla. Esto evidencia la gravedad de estas responsabilidades, mientras que el ser humano se comprometió a asumirlas, a pesar de la severidad y dificultad que ello representaba para los universos o esencias superiores a él. Por ello, Allah lo calificó de injusto e ignorante. En el versículo sagrado se enfatiza la importancia de las responsabilidades, y en primer plano se encuentra la palabra Tawhid (monoteísmo) y sus exigencias. Y por eso, Allah amenazó con castigo a los hipócritas que lo menospreciaban, y amenazó con la condena eterna al infierno a los politeístas que adoraban a otros dioses además de a Allah; mientras que perdonó las faltas de los creyentes. Los pecados menores se perdonan evitando los pecados mayores. Allah Todopoderoso dijo: “Sin embargo el hombre la asumió. Realmente él es injusto consigo mismo e ignorante, para que Allah castigara a los hipócritas y a las hipócritas, y a los asociadores y a las asociadoras, y se volviera con su perdón sobre los creyentes y las creyentes. Y Allah esPerdonador, Misericordioso” Sura 33, Los coligados, aleyas 72,73.
La fe desempeña un papel fundamental en la delimitación de las responsabilidades del musulmán y su compromiso inquebrantable con ellas, impidiendo que haya retroceso o negligencia, pues está dotado de la fuerza interior de la fe, la cual ejerce en las almas un efecto inmenso que los castigos, las medidas disuasorias, las leyes y todos los mecanismos de control humanos no pueden lograr. El hadiz mencionado anteriormente indica que la verdadera fe es la que guía al creyente a asumir y cumplir con las grandes responsabilidades que le han sido encomendadas; de lo contrario, se considera una fe débil e ineficaz.
Al igual que se considera ineficaz aquella oración que no impide que quien la realiza cometa actos inmorales y malos, y así lo ves rezando y su oración no tiene ningún efecto en cambiar su comportamiento.
Hermanos y hermanas: Allah creó al hombre en la mejor forma y le confió grandes responsabilidades que corresponden a la gran inteligencia y la profunda perspicacia que le fueron otorgadas. Estas responsabilidades requieren preservación y cuidado, y abarcan desde los miembros del ser humano, ampliándose hasta los intereses generales de la humanidad y la administración de los asuntos de la comunidad. Estas son algunas de sus formas:
A – Es necesario observar la integridad de las responsabilidades religiosas siendo diligente en el cumplimiento de los deberes y obligaciones religiosas, y adhiriéndose a ellas, tratar bien a las personas en palabra y obra, Dijo Allah Todopoderoso: ¡”Oh, creyentes! No traicionéis a Allah y a Su Mensajero, ni traicionéis lo que se os ha confiado después de lo que sabéis”. Sura 8, Los botines de guerra, aleya 27. Es decir, no traicionéis a Allah abandonando los deberes obligatorios, ni a Su Mensajero abandonando la Sunnah y cometiendo desobediencia y pecados. Comprometeos también a tratar bien a las personas en palabra y obra.
B – Mantener la confianza en el gobierno se logra eligiendo a un gobernante honesto y competente que guíe a la “umma” hacia la rectitud y la seguridad, la estabilidad y la defensa de su fe e intereses. Es evidente para toda persona racional que muchas naciones poseen abundantes recursos, tanto en la superficie como en el subsuelo, que les garantizan la suficiencia y una vida digna, siempre que encuentren a alguien que gestione sus asuntos con pericia e integridad. Como dijo el poeta: “¡Por tu vida! que la limitación no reside en el tamaño del lugar sino en la estrechez de miras”. Sin embargo, no se sorprendan de lo que le sucede a la nación cuando los asuntos se confían a personas no cualificadas y el círculo íntimo está corrompido, Un beduino le preguntó una vez al Profeta ﷺ ¿Cuándo será la Hora? El Mensajero de Allah ﷺrespondió: Si has perdido el amana (confianza, responsabilidad, integridad) , pues entonces espera la Hora. Y le preguntó el beduino: ¿Y como se pierde? Contestó el Profeta si entregas el asunto a quien no está capacitado entonces espera la Hora”. Al Bujari
C – Cumplir con las responsabilidades del cargo público: asegurándose de que se asignen a quienes las merecen por su competencia y habilidades profesionales, y una conducta disciplinada. El Profeta ﷺ dijo: “Quien designe a un hombre al frente de un grupo cuando hay entre ellos alguien más grato a Allah que él, ha traicionado a Allah, a Su Mensajero y a los creyentes”. Narrado por Al-Hakem. Y la mayor calamidad es cuando las tareas se asignan por el parentesco, el favoritismo, sin olvidar el soborno, a quienes no son aptos para ellas,.
D – Mantener responsabilidades compartidas en la relación entre cónyuges, amigos, comerciantes o socios. Según Abu Huraira -Allah esté complacido con él- el Mensajero de Allah ﷺ dijo: Allah Todopoderoso dice: Yo soy el tercero que interviene entre dos socios, mientras uno de ellos no traicione al otro. Si uno de ellos traiciona al otro la bendición se retira y me aparto de entre ellos”. Narrado por Abu Dawud. La retirada de Allah Todopoderoso de entre ellos significa la eliminación de la cobertura legal, y por lo tanto, cualquier acción que contradiga la Sharia carece de valor o peso.
Que Allah nos bendiga y beneficie a ti y a mí con el Sagrado Corán, y nos proteja de Su castigo humillante. Pido perdón a Allah por mí, por ti y por todos los musulmanes. Así que pídele perdón, pues Él es el Perdonador, el Misericordioso.
Segundo sermón:
La alabanza para Allah, Señor de los Mundos. Que la paz y las bendiciones sean sobre el maestro de los mensajeros, sobre su pura familia y sus buenos compañeros, y sobre aquellos que siguieron su camino hasta el Día de la Resurrección y del Juicio.
Hermanos y hermanas: La fe es un pilar fundamental sobre el que se edifica el carácter musulmán, pues es la fuente de la paz y la tranquilidad interior, así como la fortaleza y la gloria de la umma o comunidad En nuestra religión pura, se requiere una creencia sincera en un conjunto de principios fundamentales, entre los que destacan la creencia en Allah, en Sus ángeles, Sus Libros, Sus mensajeros, y la creencia en el Último Día y el decreto divino, tanto en lo referente a lo bueno como a lo malo. Al musulmán se le han confiado grandes responsabilidades, pues tras su administración se encuentran el gobierno y elevados deberes. El Corán considera esta una responsabilidad de la humanidad, una responsabilidad que ni los cielos, ni la tierra, ni las montañas pudieron soportar cuando se les ofreció, y la rechazaron y temieron debido a sus cargas y obligaciones. Las enseñanzas islámicas están repletas de menciones a las responsabilidades más importantes que traen felicidad al musulmán en esta vida y en la otra, ya sea que se refieran al individuo, a su hogar, a su trabajo en particular o a sus relaciones humanas en general.
¡Oh, Allah!, une nuestros corazones, reconcilia nuestras diferencias, guíanos por los caminos de la paz, líbranos de la oscuridad y llévanos a la luz, aléjanos de las acciones vergonzosas, tanto externas como internas, bendice nuestro oído y nuestra vista, a nuestros cónyuges e hijos, y acepta nuestro arrepentimiento, pues Tú eres Quien acepta el arrepentimiento, el Misericordioso. ¡Gloria a tu Señor, el Todopoderoso, por encima de todo lo que describen ¡Y paz sea con los mensajeros! ¡Y alabado sea Allah, Señor de los mundos!
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]]>Antes de pasar revista a algunos de los beneficios que nos proporciona al-Hajj, recordaré lo que Allah ha prometido a quienes responden a esta llamada y lo que ha amenazado a quienes la descuidan o postergan. En cuanto a quien responde con prontitud, Allah le ha prometido una generosa recompensa, como se afirma en nobles hadices proféticos, incluyendo las palabras del Profeta ﷺ: “La realización de la Umra (peregrinación menor) supone una expiación de los pecados cometidos entre ella y la Umra anterior, y no hay recompensa para un Hajj piadoso excepto el Paraíso”. (Al-Bujari y Muslim, según la autoridad de Abu Huraira -Allah esté complacido con él- ) Y su dicho ﷺ: “Realizad el Hajj y la Umra consecutivamente (o con frecuencia), pues eliminan la pobreza y los pecados, de la misma manera que el fuelle elimina las impurezas del hierro, el oro y la plata, y no hay recompensa para un Hajj piadoso excepto el Paraíso”. (Al-Tirmidhi y Al-Nasa’i, según la autoridad de Ibn Mas’ud, – Allah esté complacido con él-).
En cuanto a quien lo descuida o posterga: ¡Lo ha amenazado con algo incomparable! De ahí las palabras del Profeta ﷺ “Quien no se vea impedido de realizar el Hajj por una necesidad manifiesta, una enfermedad debilitante o un gobernante opresor, y muera sin haberlo realizado, que muera, si así lo desea, ya que no importa, como judío o cristiano” (Ahmad, Abu Ya’la y Al-Bayhaqi / y el hadiz – aunque es débil, tiene narraciones que lo respaldan y lo hacen sólido, como dijo Al-Shawkani). Y las palabras de Ibn Omar -Allah esté satisfecho de él y de sus padre-: “Que muera judío o cristiano”, lo repitió tres veces, en referencia “a quien muere sin haber realizado el Hajj, aun cuando tenía los medios para hacerlo y era libre de hacerlo”. (Al-Bayhaqi con una cadena de transmisión sólida, como dijo Al-Hafiz Ibn Hajar). De ahí las palabras de Allah Todopoderoso: “Los hombres tienen la obligación con Allah de peregrinar a la Casa, si encuentran medio de hacerlo. Y quien se niegue…Ciertamente Allah es Rico con respecto a todas las criaturas” “Sura 3, La familia de Imrán, aleya 97 ¡Esto es una amenaza para quien puede realizar la peregrinación, pero la retrasa hasta que es demasiado tarde! Porque ignora que tal vez pierda la capacidad o posibilidad -después de haberla tenido- o que una calamidad le acontezca y se lo impida, o que la muerte lo alcance, y así sucesivamente con las calamidades de este mundo.
Después de este recordatorio, volvemos para enumerar algunos de esos beneficios, y decimos: Los beneficios que obtienen los peregrinos del Hajj y quienes realizan la Umra son numerosos, ¡quizás el mayor de los cuales sea la obtención de recompensas y la eliminación de los pecados! Al-Bujari y Muslim narraron de Abu Hurayra –Allah esté complacido con él- que el Profeta ﷺ dijo: “Quien realice el Hajj y no cometa obscenidades o transgresiones volverá a su hogar como su madre lo dio a luz (libre de pecado)”. Incluso si no hubiera otros beneficios del Hajj, esto sería suficiente. ¡Pero hay tantos beneficios! Entre ellos está que el Hajj es un tiempo de adoración en el que las almas de los peregrinos se purifican al sentirse cerca de Allah debido a la proximidad de la Casa Sagrada.
Y dado el tiempo que pasan allí, sirve como un curso educativo para ellos sobre la adhesión al Islam y el cumplimiento de sus grandes preceptos en cuanto a lo permitido y lo prohibido. Se espera que el peregrino regrese habiendo aprendido constancia en la obediencia, constancia en abstenerse del pecado y paciencia ante cualquier dificultad que pueda encontrar con sus compañeros o hermanos en la fe. Que aprenda el perdón y la tolerancia, y que practique la armonía, la coordinación y el acuerdo, para que el egoísmo y el amor propio mueran en él, y la humildad, la preocupación por los demás y la cooperación con ellos -incluso soportando su daño- , tomen su lugar, por amor a Allah y a la Verdad. Dijo Allah Todopoderoso: “Y sé constante en la compañía de aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde anhelando Su faz, no apartes tus ojos de ellos por deseo de la vida de este mundo” Sura 18, La caverna, aleya 28
Entre sus beneficios, destaca que el Hajj es una ocasión especial para que los creyentes se reúnan, trascendiendo sus diferencias de idioma, color, raza y lugar de origen. Se congregan en una misma llanura, en la Tierra Sagrada de Allah. donde son iguales. No hay distinción entre árabes y no árabes, ricos y pobres, blancos y negros, gobernantes y gobernados. Allí no reinan esas distinciones Allí no reina la superioridad, sino que, en el Día de la Resurrección, el creyente justo será superior para Allah al pecador malvado. Para Allah será mejor aquel que sea más temeroso de Allah, más piadoso. Dado que el Hajj es la mayor reunión de musulmanes, deben aprovechar esta oportunidad para beneficiarse mutuamente de manera que sirvan a la causa del Islam y a su comunidad, siguiendo el ejemplo de su Profeta ﷺ, quien solía aprovechar la temporada del Hajj para difundir el mensaje y predicarlo entre las delegaciones.
Entre los beneficios del Hajj se encuentra también que fomenta la unidad entre los musulmanes. Al reflexionar sobre los rituales y ritos del Hajj, encontramos que son un llamamiento o invitación a la unidad en todos los aspectos. Allí se cumple la unidad de intención, pues hay un solo Dios. Ante Él se postran las frentes, le alaban las lenguas y se elevan las manos en súplica. Él es Aquel cuyo bien y bondad se busca, cuyo perdón se espera y cuya ira y colera se temen. También hay unidad de dirección, ya que la Qibla es una sola: la Sagrada Kaaba. Hacia ella se dirigen quienes se ponen de pie, se inclinan y se postran, dondequiera que estén. Además, hay unidad de tiempo, ya que los meses del Hajj son específicos. ¡No hay Hajj fuera de estos meses! Allah Todopoderoso dice: “La Peregrinación debe hacerse dentro de meses determinados” Surta 2, La vaca, aleya 197. Finalmente, existe la unidad de lugar, ya que la Casa Sagrada, Arafat, Muzdalifah y Mina son los lugares designados por la ley islámica para realizar los rituales. Nadie tiene la libertad de desviarse de ellos ni de reemplazarlos por otros. Allah Todopoderoso dijo: “Así ha de ser, y quien sea reverente con las cosas inviolables de Allah, será mejor para él ante su Señor” Sura 22, La Peregrinación, aleya 30. Y dijo: “Así es; y quien sea reverente con los ritos de Allah …ello es parte del temor de los corazones” Sura 22, La Peregrinación, aleya 32 Y la unidad de las palabras, pues todos claman: “Aquí estoy, oh Allah, aquí estoy. Aquí estoy, no tienes socio, aquí estoy. En verdad, toda alabanza, gracia y dominio te pertenecen. No tienes par o asociado”. Y repiten: “No hay más dios que Allah, el Único. Él cumplió su promesa, concedió la victoria a su siervo y derrotó a los coligados Él solo”. Y hay unidad de acciones. Cada peregrino entra en estado de “ihram” – condición sagrada de pureza física y mental que los musulmanes deben asumir antes de llevar a cabo el Hajj o la Umra-, recita la “Talbiyah” con su intención, (oración devocional fundamental recitada por los peregrinos durante el Hajj y la Umra tras entrar en estado de ihram), circunvala la Kaaba (“Tawaf”) ora detrás del Maqam de Ibrahim, realiza el recorrido entre Safa y Marwa, permanece en el monte Arafat, para orar y pedir perdón a Allah, pasa la noche al aire libre en Muzdalifah y arroja guijarros en Mina contra el diablo, contra tres pilares que simbolizan la tentación de Satanás a Ibrahim. Así, los peregrinos coinciden en intención, dirección, palabra, obra, apariencia y pensamientos internos. Y este acuerdo es una invitación a que coincidan en otros aspectos.
Es importante recordar que la tierra del Hajj no es lugar de disturbios ni conflictos, sino un santuario sagrado donde no se derrama sangre, no se talan árboles, no se perturba o atemoriza a los animales, no se altera la vegetación y nadie recoge para él los objetos perdidos, salvo quien conozca a su dueño. Allah Todopoderoso, con el fin de proteger la Peregrinación de ser invalidada, ordenó a los peregrinos que se abstuvieran de cualquier acto que atente contra la santidad del Hajj. Dijo: “El que dentro de este periodo de tiempo se comprometa a peregrinar, deber abstenerse, mientras dure la Peregrinación, de tener trato sexual, de transgredir y de disputar” Sura 2, La vaca, aleya 197.
Y Allah Todopoderoso amenazó con castigo a quien pretenda cometer injusticia en ella. Dijo: “Y a los que busquen en ella cualquier desviación con injusticia, les haremos probar un doloroso castigo” Sura la Peregrinación, aleya 25 (.
Entre las características del Hajj podemos citar que es una temporada de comercio y mercado global que se celebra cada año. En la cual los frutos de todo tipo se traen a la Tierra Sagrada desde todos los rincones del mundo, y los comerciantes y dueños de mercancías encuentran lo que buscan en esta exposición global. Dijo Allah Todopoderoso: “No incurrís en falta si buscáis gracia de vuestro Señor (comerciando durante los días de la Peregrinación)” Sura 2, La vaca, aleya 198. Lo que se entiende por gracia en el versículo es el beneficio del comercio durante la temporada del Hajj, y no hay desacuerdo entre los eruditos al respecto. Sin embargo, hay un asunto que debe tenerse en cuenta y es: participar en el comercio si causa una deficiencia en la obediencia no está permitido; más bien, se vuelve desaconsejable o prohibido, según la deficiencia o falta que se produzca en la obediencia.
Entre los beneficios y ventajas del Hajj está el hecho de que revive gloriosos recuerdos del pasado, transportando a los peregrinos del Hajj y a quienes realizan la Umra a la realidad de gente noble. La Tierra Sagrada fue su hogar, y allí tuvieron lugar trascendentales acontecimientos. Entre ellos está el recuerdo de Ibrahim (Abraham) -la paz sea con él- cuando se despide de su amado hijo en la Casa Sagrada, volviéndose con el corazón temeroso y tembloroso: “¡Señor nuestro!, he establecido a alguno de mis descendientes en un valle sin cultivar cerca de Tu Casa Sagrada” Sura 14, Ibrahim, aleya 37. Y el recuerdo de Hajar (Agar) -la paz sea con ella- cuando consuela a su hijo, que sentía sed y empezó a llorar, y caminó aterrada entre Safa y Marwa siete veces. A la séptima vez salió agua del subsuelo, el agua de Zamzam, que fluyó entre sus manos Y el recuerdo de Ibrahim cuando vio la visión y procedió sin dudar a sacrificar a su único hijo: Dijo: “¡Oh, hijo mío, en verdad he visto en sueños que debo sacrificarte!” Sura 37, Los que se ponen en filas, aleya 102. La respuesta obediente y voluntaria de Ismael -la paz sea con él fue: “¡Padre! haz lo que se te ordena!” Sura 37, Los que se ponen en filas, aleya 102. Entonces la misericordia de Allah Todopoderoso se manifestó en la redención “Le gritamos: ¡Ibrahim! Ya has confirmado la visión que tuviste” Sura 37, Los que se ponen en filas, aleyas 104,105. Y así estos recuerdos continúan desarrollándose hasta que aparece el espectro de Abdul-Muttalib, abuelo del Profeta ﷺ , quien juró sacrificar a uno de sus hijos en la Kaaba como ofrenda a Allah si Allah le concedía diez hijos y estos crecían con él para protegerlo, Echó a suertes y le tocó al décimo. ¡Y el décimo fue Abdullah! ! Pero Allah quiso que Abdullah se salvara, al igual que se salvó su abuelo Ismael. ¿Y por qué? Para que la semilla más pura pudiera ser colocada en el vientre de Ámina- madre del Profeta- . Estos recuerdos dejan una fuerte impronta en el alma de quien recuerda y en el corazón de quien reflexiona, haciendo que el peregrino sienta que es una rama de un árbol bendito cuyas raíces son los profetas, la paz sea con ellos, y cuyas ramas son sus justos seguidores. Y él es uno de ellos…
Finalmente: La peregrinación a la Sagrada Casa de Allah (la Kaaba) es uno de los pilares del Islam. Según la opinión más sólida, Allah la ordenó en el noveno año después de la Hégira, diciendo: “Los hombres tienen la obligación con Allah de peregrinar a la Casa, si encuentran medio de hacerlo” Sura 3, La familia de Imran , aleya 97. Y a través de las palabras de Su Profeta ﷺ: “Oh, gente! Allah os ha hecho la peregrinación obligatoria, así que realizadla”. (Muslim) Por Su misericordia, la hizo obligatoria solo una vez en la vida y solo para aquellos que tuviesen posibilidad de realizarla. Un verdadero musulmán no considera una carga lo que Allah ha hecho obligatorio, ni considera bueno descuidarlo o dejarlo cuando puede realizarlo, ¡y mucho menos posponerlo hasta el año siguiente cuando puede realizarlo este año!
Aquí hay algunos consejos para aquellos que tienen la intención de realizar el Hajj este año, con la esperanza de regresar con sus pecados perdonados y su abundante recompensa, y ellos son: ¡Purifica tu intención y dedica tu propósito únicamente a buscar la complacencia de Allah a través de tu peregrinación! Realiza los rituales con excelencia, siguiendo la Sunna del Profeta. Además, aseguraos de que vuestros recursos sean lícitos; es decir, que el dinero que uséis para el Hajj provenga de fuentes lícitas. Luego, arrepentíos, mediante el remordimiento y la reparación, de cualquier falta cometida contra vuestro Señor y contra los demás, Allah Todopoderoso es la fuente de todo éxito, y alabado sea Allah, Señor de los Mundos.
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]]>Allah Todopoderoso dice: “Y no he creado a los genios y a la humanidad sino para que me adoren”. Sura 51, Los que levantan un torbellino, aleya 56.
Hermanos musulmanes: El musulmán sincero comprende plenamente que no fue creado en vano, sino que fue creado con el propósito más noble y la meta más sublime. Allah lo creó para que le adorase y le proveyó de los medios en este universo para ayudarlo en la obediencia. En este versículo aclara al siervo aclarado el propósito para el que fue creado: la adoración de Allah. Esta adoración u obediencia no se refiere o limita a una época o duración específica que termina con su expiración, sino que es continua mientras dure la vida misma, “mientras el hombre posea razón y entendimiento”. Allah -alabado sea-, es Rico con respecto a todas las criaturas, ni le beneficia nuestra obediencia, ni nuestra desobediencia le perjudica -podría prescindir de todos nosotros-. Nosotros somos los necesitados y Allah es el Autosuficiente. Dice Allah Todopoderoso: “¡Hombres! Vosotros sois los que necesitáis de Allah, mientras que Allah es Rico, en Sí mismo alabado” Sura 35, al-Fatir, aleya 15. Toda la creación lo necesita.
Tenemos que entender que la perseverancia en la adoración y las buenas obras hasta el final es un deber del musulmán, y es un mandamiento de Allah Todopoderoso a Su Mensajero ﷺ. Dice Allah Todopoderoso: “Y adora a tu Señor hasta que te llegue la certeza (de la muerte)”. Sura 15-al-Hiyr, aleya 99.
Algunas personas pueden ser entusiastas y activas para un tipo de adoración en un período de tiempo determinado. Comienzan haciendo mucho con un fuerte impulso, y la vanidad puede empujarlas, incluso, a despreciar la adoración de los demás. Sin embargo, esas personas, debido a su falta de sentimiento profundo por la adoración, con el tiempo se vuelven apáticas, y dejan de realizarla, abandonándola, a veces, totalmente. Si el creyente se mantiene cumpliendo lo mínimo que Allah nos exige, entonces no hay interrupción de la adoración, no hay olvido de la obediencia que debemos a Allah. Aquí podemos aplicar las palabras del Profeta Mohammad ﷺ: “Quien se agota haciendo exageradamente algo, ni recorre el camino ni hace perdurar a su montura”. Es decir, que esa persona va a ser incapaz de lograr su propósito y alcanzar la meta; por el contrario, va a hacer perecer a su montura. Este adagio o ejemplo el Profeta Mohammad ﷺ lo utilizó para señalar a todos los que se lanzan a hacer algo con demasiada severidad y piensan que lo están haciendo bien, y es que el Islam promueve la facilidad en la práctica de la religión.
El Profeta Mohammad ﷺ fue preguntado sobre las obras más queridas por Allah, y contestó: “Las obras más queridas por Allah son las que se hacen con constancia, regularmente, aunque sean pocas”.
Al-Hasan al-Basri -Allah tenga misericordia de él- dijo: “Allah no ha puesto un plazo para las obras del creyente antes de la muerte”. Por lo tanto, el creyente debe persistir en las obras y en la adoración sin interrupción y alejarse de la negligencia y la vagancia. Todo su proceder en esta vida tiene que tener como objetivo Allah y la obediencia a Él .
Tan pronto como termine Ramadán vendrán los meses del Hayy (la Peregrinación a la Sagrada Casa de Allah). Son meses que llevan a los musulmanes a un viaje espiritual en el que están unidos a su Señor. En ese tiempo se ayuna de las pasiones y se intensifican los actos de adoración buscando el perdón. El Todopoderoso describió su realidad con estas palabras: “Era poco lo que dormían de noche y en el tiempo anterior al alba pedían perdón” Sura 51, Los que levantan un torbellino, aleyas 17 y 18 ¡Y cuánto bien hace este periodo de tiempo a la creación! Ruegan y esperan la bondad del Creador hacia ellos en el Día en el que ni las riquezas ni los hijos servirán de nada excepto para aquellos que se acerquen a Allah con un corazón puro. ¡Y cuántas lagrimas derramaron al terminar la temporada de la adoración, a la conclusión del beneficioso mercado comercial de Ramadán en el que llenaron sus corazones de lo que ofrecieron de obras virtuosas, y es que estaban temerosos de que no fuesen aceptadas¡ Omar ben Abdul Aziz salió en el día de Eid al-Fitr y dijo en su jutba o sermón: “Oh gente, ayunasteis por Allah durante treinta días, os levantasteis durante treinta noches, y hoy salisteis pidiendo a Allah que acepte de vosotros lo que tenía”.
Algunos de los primeros musulmanes virtuosos (salaf) se mostraban tristes el día de Eid al-Fitr. Se les decía: “Es un día de alegría y felicidad”, pero ellos contestaban: “Tenéis razón, pero mi Maestro me ordenó que hiciera una obra para Él, y no sé si la aceptará de mí o no“. Ibn Raya -Allah tenga misericordia de él- dijo: Los salaf o predecesores virtuosos -Allah tenga misericordia de ellos- solían durante seis meses suplicar a Allah que les llegara el mes de Ramadán, y luego imploraban a Allah durante otros seis meses para que aceptase sus obras. Dijo Allah Altísimo: “Los que dan de lo que se les da y sienten temor en su corazón porque saben que han de retornar a su Señor”. Sura 23, Los creyentes, aleya 60.
Nuestra señora ‘Aisha -Allah esté complacido con ella- preguntó sobre el significado de este versículo. Dijo: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Esto se refiere a quien comete adulterio, bebe alcohol y roba, y sin embargo teme a Allah? Él respondió: “No, hija de Abu Bakr, se refiere al hombre que reza, ayuna y da caridad, y por eso teme a Allah Todopoderoso“. Ese es el camino de ellos en su primer viaje hacia Allah en el mes de ayuno, luego se trasladaron a otro viaje en el que participa el alma con el cuerpo -el viaje de la Peregrinación- para mantener la obediencia y estar en constante búsqueda del bien, enfrentándose a las pasiones y a los caprichos del alma. El creyente se eleva así a las filas de los justos y bien guiados, y entrará en el grupo de los virtuosos, de quienes Allah dijo: “Y aquellos que se han esforzado por Nosotros, les guiaremos por nuestro camino. Es cierto que Allah está con los que hacen el bien” Sura 29, La araña, aleya 69. Aunque el viaje espiritual en Ramadán es una elevación en el escalafón de la piedad y en él nos alzamos por encima de las pasiones y su tiranía; en el viaje del Hayy también se establece la provisión del temor reverencial a Allah (taqwa) y supone una elevación que nos aleja de los peligros de las pasiones, y es una protección contra el pecado en todos sus caminos, como dijo el Todopoderoso: “Y llevad provisiones, aunque la mejor provisión es el temor (de Allah). Así pues guardaos, vosotros que entendéis la esencia de las cosas”. Sura 2, La vaca, aleya 197 Es decir, proveeos del temor a Allah para vuestra vida en el Más Allá, porque el temor a Allah es la mejor provisión en la que nos podemos apoyar, como dijo aquel: “Si tú no partiste con la provisión del temor a Allah * y después de la muerte te encuentras con aquel que sí se provisionó* lamentarás no haber sido como él * y no haber observado lo que estaba destinado”
Así, cada vez que termina una temporada de adoración, Allah la continúa con otra para resaltar la sabiduría que subyace a la creación, y para que el musulmán no se aparte de la obediencia a su Señor en ninguna etapa de su vida, pues el objetivo del musulmán en su mundo y en el Más Allá es lograr la complacencia de su Señor, bastándole eso como felicidad.
En cuanto a aquel cuya intención de caminar por los senderos de la obediencia se ha debilitado, y ha dejado de estar unido a las filas de los justos, contentándose con las buenas obras que ha realizado en cualquier periodo de su vida o en cualquier época virtuosa como Ramadán, ese es como alguien cuyo camino se ha interrumpido sin llegar a su objetivo, o retrocedió sobre sus talones, apartándose de la guía y volviendo al pecado tras el arrepentimiento y la rectitud, y eso es lo peor que puede desear un musulmán. “Y si se extravían las mentes sobre el conocimiento, entonces ¿qué le dicen los sinceros? *Señor mío, en verdad la guía es Tuya y Tus signos son luz con la que guías a quien quieres”. Esto es lo opuesto a la situación de los bien guiados, cuya realidad Allah describió diciendo: “Y a los que siguen la Guía les aumenta en guía y les infunde Su temor” Sura 47 Mohammad, aleya 17. A los creyentes piadosos, a los que tienen temor de su Señor, Allah les aumenta la guía, y les inspira el camino recto, pues ellos oyen, entienden y actúan conforme a lo que saben. De hecho, la obediencia, la constancia en llevarla a cabo, y la plena dedicación a ella son una protección contra Satanás. Mediante ella, Allah protege a los siervos que son sinceros en la fe y el arrepentimiento, y no permite a Satanás que llegue a ellos. Dijo el Todopoderoso: “Es cierto que sobre Mis siervos no tienes ningún poder. Y tu Señor basta como Guardián” Sura 17, El viaje nocturno, aleya 65. Esto significa que Satanás no tiene autoridad sobre ellos, pues ellos se confían plenamente a Allah. ¡Y Allah es suficiente para nosotros y qué mejor Guardian! Él es quien repele las maquinaciones y tentaciones de Satanás y nos protege de sus seducciones e incitaciones.
Después todo esto sabemos que hay dos tipos de personas: En primer lugar, tenemos a la persona creyente y piadosa, aquella que si es tocada por el diablo, recuerda lo que porta de “Amana” o sentido de la responsabilidad que Allah ha depositado en él, y lo que le espera de la cuenta, así que busca refugio en Allah, y en ese momento ve con claridad y hace las cuentas de su alma. Dijo el Todopoderoso: “En verdad los que tiene temor (de Allah) cuando una instigación de Satanás los tienta, recuerdan y entonces ven con claridad” Suta 7, Los lugares elevados, aleya 201. Estos son los siervos de Allah sobre los que el diablo no tiene poder ni influencia.
El segundo tipo es el desobediente, el pecador, que es cogido por Satanás, el cual toma el control de él valiéndose del dinero, de los malos placeres de este mundo, del alma que ordena el mal y de todas las pasiones.
Entre las características que mencionó Allah para los siervos virtuosos es que pasan la noche en oración. Dijo el Todopoderoso en lo referente a los atributos de los siervos del Misericordioso: “Los siervos del Misericordioso son aquellos que caminan por la tierra humildemente, y que cuando los ignorantes se dirigen a ellos dicen paz. Y los que pasan la noche postrados y en pie por su Señor” Sura 25, El discernimiento, aleyas 63, 64. Este atributo varía según las diferentes personas. Hay quienes rezan la oración del Isha en congregación y siguen su sunna. Luego rezan la oración del Fayr en congregación. Éste es el que descrito con las palabras “pasa la noche postrado y de pie ante su Señor,” Y a algunos de ellos se les aplica las palabras del Todopoderoso “Levantan su costado de los lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo, y dan de la provisión que les damos” Sura 32, La postración, aleya 16. Cada alma es responsable de lo que hace para no ser reacia a adorar a su Señor, ni aburrirse, ni volverse perezosa, En el hadiz: “Gente, realizad tantas buenas obras como podáis porque Allah no se cansa (de recompensarlas) hasta que vosotros os canséis”.
¡Oh, Allah! Te pedimos que aceptes de nosotros el ayuno, nuestra oración y buenas obras. ¡Oh, Allah! Haznos firmes en la fe y haznos guías bien encaminados ¡Oh Allah! Haz que la fe sea amada por nosotros y adorne nuestros corazones, y haz que nos resulten odiosas la incredulidad, la inmoralidad y la desobediencia. Haznos de los bien encaminados. ¡Oh Allah! Ampara a los oprimidos en todas partes. Que las bendiciones sean sobre nuestro maestro Muhammad
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]]>En esta edición participaron alrededor de 50 concursantes, resultando 20 ganadores que fueron reconocidos durante el acto.
La entrega de premios fue realizada, en representación del director general de los centros de la Liga del Mundo Islámico en España, por el sheij Hakim Al-Qarbas, imán y jatib de la mezquita del Centro Cultural Islámico de Madrid.
La dirección del centro felicita a los ganadores y agradece a todos los participantes y colaboradores que contribuyeron al éxito de esta iniciativa.
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]]>Dijo el Imam al-Shafi`-Allah tenga misericordia de él-: “Siguiendo el ejemplo del Mensajero de Allah ﷺ, lo más deseado por una persona es aumentar la generosidad en el mes de Ramadán”. La generosidad tiene una recompensa aumentada y una influencia buena sobre el espíritu del ayunante que da la limosna. Como prueba de la recompensa aumentada tenemos el hadiz: “Cada obra buena del hijo de Adán se multiplica”, Es decir, “en Ramadán una buena obra se multiplica de diez a setecientas veces”. (Muslem). Y en otro hadiz: “Quien se acerque a Allah este mes mediante buenas acciones es como si hiciera un deber religioso obligatorio en cualquier otro momento. Y aquel que haga un deber religioso obligatorio durante este mes es como si hiciera setenta deberes religiosos en cualquier otro momento”. (Ibn Juzayma). Y prueba de la influencia de la generosidad y la caridad sobre el alma de los ayunantes que la dan es que elimina de ellos la avaricia. Dijo el Profeta ﷺ: “Queda libre de la avaricia quien realiza el zakat, recibe al huésped y da en tiempos de calamidad” (Ibn Yarir, de Anas). El tratamiento para quitar del alma la avaricia no es un asunto fácil. La avaricia es la llave de todo mal, es la que trae a las almas los peligros. En un hadiz se dice: “Cuidado con la avaricia pues ella destruyó a los que estuvieron antes que tú” (Muslem)
Utilizar el dinero para ayudar a la religión, para asistir a los débiles necesitados o para aliviar los dolores de los que sufren es un asunto que trae un extraordinario beneficio, no hay duda en eso. Y lo más extraordinario de ello es que libera el alma de los daños de la avaricia, y el medio para conseguir eso siempre es gastar fi sabil Allah, utilizar ese dinero siguiendo la senda que nos ha indicado Allah. Dijo Allah Altísimo: “…y dad con sinceridad, que será para vosotros mismos. Aquel que está libre de su propia avaricia….Esos son los que tendrán éxito” Sura 64, El desengaño, aleya 16. Y el ayuno es un medio para entrenarse en la acción de dar, ya que ayunar es abstenerse por Allah de lo que el ayunante ama. En cuanto a la sadaqa, (la caridad), es que dé por Allah parte de lo que ama. Dijo Allah Altísimo: “No alcanzaréis la virtud hasta que no deis de lo que amáis” Sura 3, La familia de Imran, aleya 91. Sin embargo, eso precisa de esfuerzo, de voluntad ética y religiosa para buscar el bien y alejarse del mal.
Hay que esforzarse en luchar contra la cicatería que pueda tener el alma, y hay que esforzarse contra Satanás, que, a quien quiere gastar, le atemoriza con la pobreza. Dice Allah Altísimo: “El Shaytán (Satanás) os infunde temor con la miseria y os manda la avaricia” Sura 2, La vaca, aleya 268. Y dijo el Profeta ﷺ “Ningún hombre da el zakat hasta que separa las barbas de setenta demonios, todos ellos impiden que se haga”.Ahmad. El Profeta ﷺ imaginó el tratamiento que debe tener el alma. Para ella la acción de dar es difícil en las primeras etapas, luego, poco a poco, se va haciendo muchos más fácil, y pasa a ser un acto dulce, aumentando después su dulzura hasta que se convierte en un disfrute y en algo que te hace feliz. Dijo el Profeta ﷺ: “La parábola del avaro y del que da la sadaqa es como dos hombres cubiertos cada uno con una cota de malla que llega desde el pecho hasta la clavícula. El generoso cada vez que da se alegra, es decir, abre esa coraza de hierro que le presiona a él poco a poco; en cuanto al avaro, cada vez que se preocupa por el dinero la coraza se contrae y coge cada arandela de la malla su lugar, presionándole” Abu Huraira. Dijo el Altísimo: “Y no tengas el puño cerrado, asfixiándote, ni lo abras del todo, pues te quedarías reprobado y desnudo” Sura 17, El Viaje nocturno, aleya 29.
Queridos hermanos. Cuando hablamos de gastar no nos referimos a dar en grandes cantidades, sino a ser caritativos por costumbre, continuamente, incluso si fuera poca la cantidad que se da. Dijo el Altísimo: “Quien posea con holgura que gaste de acuerdo a su holgura, y a quien se le haya dado una provisión restringida, que gaste de acuerdo a lo que Allah le haya dado” Sura 65, El divorcio, aleya 7. Una persona que dé en caridad un dirham de los dos que posee es más amado por Allah que si uno gasta cien mil de los muchos que tiene. Dijo el Profeta ﷺ: “Un hombre tenía dos dírham y dio uno de ellos como sadaqa, y otro hombre tenía mucho dinero y cogió de ellos cien mil y los dio en caridad, pero es más amado por Allah el dírham antes que los cien mil“(al-Nasai). Es posible que el dirham que dio la persona que tenía dos no cambie mucho la situación del pobre, como si la pueden aliviar completamente los cien mil dírhams, sin embargo, la influencia sobre el alma del que lo dio supera con mucho la influencia que llega a tener la donación de los cien mil dirhams sobre el alma de la persona rica. Muslem narró un hadiz transmitido por Abu Huraira: “Vino un hombre al Profeta ﷺ y le preguntó: “¿Cuál es el mejor de los zakat (sadaqa) en cuanto a recompensa a recibir por Allah? El dijo: Es aquel zakat que das mientras estás sano, eres celoso y previsor con el dinero, temes la pobreza y ambicionas la riqueza. Y no lo retrases hasta el punto de que se aproxime la hora y digas para fulano esto y para mengano aquellos. De hecho, ya era para ellos.” Quizás la sapiencia de imponer el zakat al-Fitr incluso al pobre que posee 4 almudes de trigo, o poco más -que en poco excede al alimento diario- es para que nadie se vea privado de la bendición de la sadaqa y de la delicia de gastar fi sabil Allah (por Allah Altísimo), aunque sea una vez en el año.
Y esto es lo que nuestro Profeta ﷺ recomendó a sus compañeros –Allah esté satisfecho de ellos-, que diesen siempre la sadaqa, sean las circunstancias que fueran. Preguntó Umm Buyid al-Ansaryya: “Oh Mensajero de Allah, el pobre está parado en mi puerta y no puedo encontrar nada que darle. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ le dijo: Si no encontrases más que una pezuña quemada, dásela” (Sahih al-targuib wa al tarhib, de al-Albani) Dijo Yazid ben Abu Habib: Abu Marzad –Allah esté satisfecho de él- no pasaba un día sin que diese algo de caridad, aunque fuese un pastel o una cebolla. Esta forma de obrar de Abu Marzad es un ejemplo para el musulmán que tiene estrecheces económicas, Por otra parte, podemos ver que los actos de Abu Bakr, Omar, Ozman, Abd Rahman ben Awf y otros, son ejemplos para los musulmanes ricos o con mayores posibilidades económicas. Abu Bakr sacó todo su dinero para Allah. Y cuando se le dijo: ¿Qué has dejado para tu familia? El respondió: “Allah y su Profetaﷺ.” Omar, por su parte, entrego la mitad de sus bienes para Allah Altísimo. Y Ozman equipó un ejército en situación crítica. En cuanto a Abd Al-Rahman ben Awf, equipó una caravana que llegó a Medina con coberturas para los animales y albardas.
Hermano musulmán, hermana musulmana, estáis en el mes de la generosidad y el Ihsan, estáis en las puertas del bien. Haz el bien alimentando al ayunante. Dijo nuestro Profetaﷺ: “Quien de comida a un ayunante para el iftar, tiene la misma recompensa que él, sin que disminuya en nada la recompensa del ayunante” (Al Termidhi). En este mes haz el bien a los huérfanos, viudas, a las personas que sufren miseria -y lamentablemente en nuestra umma son muchos, y participa ayudando a nuestros hermanos de Gaza, sé caritativo para que puedan cubrir sus necesidades. Y sé caritativo para ayudar a nuestro din, y apoyar a las mezquitas y a los centros islámicos con el fin de que puedan hacer llegar el mensaje de la Verdad.
La sadaqa, la caridad, además de lo que hemos citado, tiene beneficios inmediatos y otros diferidos. Entre los beneficios inmediatos está el hecho de que aparta la aflicción de la persona que la padece y le protege para combatir el mal. Dijo nuestro Profeta ﷺ: “Las buenas acciones nos protegen en la lucha contra el mal, la limosna en secreto apaga la ira del Señor, en tanto que mantener los lazos de parentesco aumenta la esperanza de la vida”. Y dijo ﷺ: “Allah reveló a Yahya ben Zaqarya -sobre él y sobre su padre sea la paz- cinco palabras para que actuara sobre ellas y ordenara a los hijos de Israel que lo hicieran. Y dijo: “…. Y os ordenó que deis la caridad. El ejemplo de esto es el de un hombre que fue capturado por el enemigo. Ellos le ataron sus manos a su nuca y le llevaron para cortarle el cuello. Él les dijo: ¿Puedo pagar un rescate para mí mismo? Y se mantuvo rescatándose a sí mismo con grandes y pequeñas cantidades hasta que fue liberado. (Ahmad y al-Termidhi). De la misma manera con la sadaqa el siervo se rescata a sí mismo del tormento del Allah que mereció por sus pecados. La sadaqa trae el sustento para el que la da y le facilita los asuntos. Dijo el Profeta ﷺ: “Mientras que un hombre andaba en un gran desierto de la tierra, oyó una voz en una nube que decía: Riega el huerto de fulano. Entonces la nube se alejó de donde estaba y vació en un pedregal de piedras negras el agua que llevaba. El hombre se puso a seguir el curso del agua, y vio a un hombre que estaba de pie en el huerto moviendo el agua de un sitio a otro con su rastrillo. Entonces le dijo: Siervo de Allah, ¿cuál es tu nombre? Dijo: “Fulano”, -siendo éste el mimo nombre que oyó en la nube- .Ese hombre preguntó: Oh siervo de Allah, por qué me preguntaste por mi nombre. El otro hombre dijo: Oí una voz en una nube, de la cual viene esta agua, diciendo: “Riega el huerto de fulano”, y era tu nombre. Así pues, ¿qué buena acción vas a hacer con tu huerto que merezca este milagro? El campesino respondió: “Miraré que se produce en él, de siembre y frutos, y daré en caridad un tercio y el otro tercio lo emplearé en el huerto para sembrar de nuevo” (Muslem). La caridad facilita los asuntos, y nos sirve la promesa de Allah Altísimo sobre eso: “Así pues al que dé con sinceridad, sea temeroso, y crea en la verdad de lo más Hermoso, le haremos propicia la facilidad” Sura 92, La noche, aleyas 5 a 7.
De entre los beneficios diferidos de la sadaqa es que ella es la mejor inversión para el dinero, ya que a la persona caritativa aporta beneficios en el Más Allá. Dijo el Profeta: ﷺ:” Quien dé en caridad algo, aunque sea el equivalente a un dátil, libre de todo engaño o fraude -, y Allah sólo acepta lo bueno- Allah lo aceptará con Su diestra, luego lo levantará para su dueño como vosotros criais un potro hasta que sea como una montaña” (Al-Bujarí). La caridad protege al caritativo del infierno. Dijo el Profeta ﷺ: “Aisha, protégete del infierno, aunque sea con medio dátil porque éste protege al hambriento de la misma manera que protege al saciado.” (Al Bujari)
Y entre otras características de la caridad está el hecho de que restituye los derechos entre la gente. Dijo el Profeta ﷺ: “Oh mujeres, dad caridad y pedid perdón a menudo, porque he visto que sois la mayoría de la gente del Infierno. Ellas preguntaron: ¿Por qué seremos la mayoría de la gente en el Infierno? Respondió: Abundáis en maledicencias y sois desagradecidas a veces con vuestros cónyuges” (Muslem). La caridad, por otra parte, aportará una sombra para su dueño el día del Juicio. Dijo el Profeta ﷺ: “Cada persona estará a la sombra de su caridad el Día de la Resurrección.”
¡Por Allah, que si la caridad no tuviera más que estos beneficios e influencias, sería suficiente, ¡pero es que sus beneficios son incontables¡
Oh Allah, inspíranos las obras con las que decimos y escuchamos. Amén, Amén. Alabado sea Allah Señor del Poder por encima de lo que ha sido descrito. La paz sea para sus enviados y la alabanza para el Señor de los mundos
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