Toda alabanza para Allah, Señor de los Mundos. Que la paz y las bendiciones sean sobre el más noble de los mensajeros, sobre su familia y compañeros, y sobre quienes los siguen con rectitud hasta el Día del Juicio. A continuación: Allah Todopoderoso dice: «¡Hombres! Es cierto que la promesa de Allah es verdadera. ¡Que la vida de acá no os engañe!¡Que el Engañador (el Demonio) no os engañe acerca de Allah!” Sura 35, el Creador, aleya 5.
Hermanos y hermanas, la humanidad fue traída a este mundo para cumplir un propósito claro y realizar una tarea específica dentro de un plazo determinado. Se nos han proporcionado todos los medios para lograr esta tarea y se nos han brindado las herramientas para beneficiarnos de ella. La Sharia (ley islámica) advierte contra sobrepasar los límites del propósito asignado y enfatiza la importancia de completarlo antes de que la hoja de prueba termine, pues la duración de la prueba está predeterminada por Allah. También advierte contra dejarse engañar por este mundo o aferrarse a él y confiar en los opresores entre sus habitantes. Allah Todopoderoso dice: “¡Hombres! Temed a vuestro Señor y temed el Día en que ningún padre podrá ayudar a su hijo, ni ningún hijo podrá ayudar a su padre. En verdad, la promesa de Allah es verdadera, que no os seduzca la vida mundana ni seáis engañados por el Seductor, apartándoos de Allah”. Sura 31, Luqman, aleya 33.
Es decir, temed a vuestro Señor, quien os creó, formó y os hizo en la mejor forma, y quien ha puesto a vuestro servicio todo lo que hay en los cielos y en la tierra. Tomad precauciones contra Su severo castigo y temed un Día en que ningún padre podrá ayudar o beneficiará a su hijo, ni ningún hijo beneficiará a su padre, sino que cada alma estará cautiva del fruto de sus obras, En ese Día ningún portador de cargas llevará la carga de otro, y el hombre sólo tendrá lo que se esforzó por conseguir. Recuerda las palabras de Allah Todopoderoso: “El día en que el hombre huya de su hermano, de su madre y de su padre, de su esposa y de sus hijos, porque ese día cada uno tendrá una preocupación”. Sura 80, Frunció el ceño, aleyas 34-37.
Sabed que la promesa de Allah es verdadera, que la Hora se acerca sin duda, y que Allah resucitará a los que están en las tumbas. Así que no dejéis que este mundo os engañe con sus adornos, sus lujos y cargos, haciendo que os apeguéis a él y descuidéis el trabajo para la Otra Vida, pues la Otra Vida es mejor y más duradera. Y en el hadiz: “Este mundo es el hogar de los que no tienen hogar, y la riqueza de los que no tienen riqueza, y para él reúne a los que no tienen intelecto.” (Narrado por Ahmad en su Musnad o colección de hadices). Según Abu Musa al-Ash’ari -Allah esté complacido con él,- el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “Quien ama su vida mundana perjudica su Otra Vida, y quien ama su Otra Vida perjudica su vida mundana. Así que da preferencia a lo que permanece sobre lo que perece.” Por lo tanto, no os dejéis engañar por el engañador que os promete y os da falsas esperanzas de que el poder os protegerá, y que el dinero o el estatus os beneficiará y elevará vuestra categoría y dignidad. Si el poder hubiera protegido a quien lo poseía, el faraón y quienes eran como él no habrían sufrido los tormentos y las cargas que les sobrevinieron., convirtiéndose en una lección para quienes quisieran aprender. Y si la riqueza beneficiara a su poseedor, habría beneficiado a Qarun -Coré en la tradición bíblica-, dueño de muchos tesoros y enormes despensas, pero Allah hizo que la tierra se abriera y se lo tragara, a él, a sus tesoros y a sus seguidores sin dejar rastro de su riqueza. Allah lo convirtió en una lección para quienes vengan después de él. Entonces, Allah Todopoderoso dijo, explicando el estado de este mundo y su rápido final: “Sabed que la vida de este mundo no es sino diversión, entretenimiento, adorno, jactancia mutua y competencia por acumular riquezas e hijos, Es como una lluvia que admira a los sembradores por las plantas que genera, pero que después se secan y las ves amarillentas hasta convertirse en deshecho. En la Ultima Vida habrá un duro castigo, y también perdón de Allah y beneplácito. La vida del mundo no es más que el disfrute del engaño”. Sura 57, el Hierro, aleya 20. La vida en este mundo es un préstamo que debe devolverse, como dijo el poeta: “La riqueza y la familia no son sino depósitos * * Y un día los depósitos deben devolverse”. Dijo Allah Todopoderoso, dirigiéndose a Su noble Mensajero: “No concedimos la eternidad a ningún hombre anterior a ti. Si tú has de morir ¿por qué iban a ser ellos inmortales? Toda alma ha de probar la muerte. Os pondremos a prueba con lo bueno y lo malo y a Nosotros volveréis” Sura 21, Los Profetas, aleyas 34, 35.
Allah desdeñó el valor de esta vida terrenal y explicó que ella es fugaz, señalando que debe usarse como un medio para alcanzar la dicha eterna en el Más Allá, un puente para acceder a la morada del honor y una protección contra el castigo severo.
Dice el ulema Al-Tahir ibn Ashur -Allah tenga misericordia de él- en su comentario “Al-Tahrir wa Al-Tanwir” sobre el versículo 20 de la Sura El Hierro: Menciona aquí aspectos de los asuntos de la vida que prevalecen entre las personas en las diferentes etapas fundamentales de desarrollo individual. El juego es la etapa de la infancia y la niñez; la diversión es la etapa de la adolescencia y juventud; el adorno (en la apariencia) es la etapa de la juventud y el principio de la adultez; la competición buscando la excelencia es la etapa de la madurez; mientras que la jactancia de poseer pertenencias es la etapa de la vejez o ancianidad. También menciona aquí cinco cosas:
- El juego: Nombre que se le da a una acción o expresión destinada a hacer bromas y chistes para pasar el tiempo, aliviar la soledad, romper la tranquilidad o el silencio, para brindar alegría o placer al alma, o para provocar sentimientos similares en los seres queridos, o lo contrario en los odiados. El juego predomina en las acciones de los niños y los jóvenes, por lo que la etapa de la infancia es la etapa del juego, diferenciándose la gente en su afición por él según hayan sido sus primeras etapas de la vida y el grado de madurez y buen juicio que haya adquirido en las primeras etapas del desarrollo humano. El exceso de juego por parte de quienes no se encuentran en la etapa infantil indica falta de madurez.
- La diversión: Nombre que recibe una expresión o acción destinada a brindar placer al alma y distraerla del dolor resultante del cansancio físico, la tristeza o la aflicción. Se dice que la diversión la distrae de algo, es decir, que la mantiene ocupada con otra cosa. La diversión es común en la juventud, por lo que esta etapa se caracteriza por su protagonismo.
Y quienes buscan a menudo placer y disfrute se entregan a los placeres mundanos.
3.El ornato, la apariencia de lujo Consiste en mejorar la apariencia personal o el entorno para hacerlo más atractivo visualmente. Desear lucir bien, es natural y esto se acentúa aún más en las mujeres. El adorno, el embellecerse es más común en la época juvenil, y cuando los hombres comienzan a sentir el desvanecimiento de su belleza juvenil, pero para las mujeres suele ser un deseo permanente, el deseo de mantenerse siempre bellas. Esa necesidad del adorno y el embellecimiento prevalece generalmente en las diferentes situaciones de la vida, en la casa y la ropa, siendo una necesidad muy subjetiva
- La jactancia: Es hablar de algo de lo que uno se enorgullece, hablar de las cualidades y atributos dignos de elogio que uno posee, ya sea con veracidad o falsedad. La gente se jacta de los atributos que son dignos de elogio en sus épocas, generaciones y costumbres. La mayor parte de la jactancia se da en la madurez, cuando los esfuerzos se dirigen a conseguir gloria, méritos o algo de lo que enorgullecerse ante la sociedad. La jactancia es común en la vida de las personas en este mundo, y de ella surgen la vanidad y la envidia.
5-Rivalidad por amasar riquezas e incrementar el número de descendientes. La forma del verbo aquí indica una exageración de la acción, colocándola en la posición de alguien que supera a otros en la abundancia de algo. Dicha persona se esfuerza por poseer la mayor cantidad, como si mirara o compitiera con alguien más que tiene una mayor cantidad de algo deseable. En este caso, se refiere a la riqueza y los hijos, después el significado se extendió y pasó a describir el deseo de adquirir mucho superando a quienes ya lo han obtenido. La evidencia de esto lo encontramos en las palabras de Allah Todopoderoso en la sura 102 La jactancia de pertenencias “Vosotros que estáis entregado a la jactancia de pertenencias” (dejando a un lado vuestros deberes reales)
De esto se desprende claramente que cuando el mundo se mide según sus propios estándares y se pesa según sus propias balanzas, parece grande e inmenso, pero cuando se mide según los estándares de la verdad y se pesa según las balanzas de la justicia, parece insignificante, trivial e inútil.
Sí, hermanos y hermanas: este mundo no es más que juego y diversión, ornato, ostentación entre la gente y jactancia de riquezas e hijos. Esta es la realidad de la vida mundana. El Todopoderoso, Exaltado sea, nos da un ejemplo tangible de este mundo, describiendo vívidamente su realidad y expresándola al decir: “ Es como una lluvia que admira a los sembradores por las plantas que genera, pero que después se secan y la ves amarillentas hasta convertirse en deshecho” Sura 57, El hierro, aleya 20. Este crecimiento que agrada a los campesinos o sembradores (aquí utiliza el término “kuffar” para referirse a ellos) es temporal, termina después de su período asignado y llega a su fin en poco tiempo, para luego convertirse en simples deshechos. Esta es la vida tal como el Todopoderoso, Exaltado sea, nos la ha mostrado. Dijo Ibn Abd Rabbih al-Andalusí, autor de “Al-`Iqd al-Farid”: “En verdad, este mundo no es más que la frescura de un matorral; cuando un lado reverdece, el otro se marchita. Es un hogar donde las esperanzas no son más que calamidades, y los placeres, desgracias. Así que no dejes que tus ojos derramen una lágrima por lo que se ha perdido, pues tú también te irás”.
Abu Firas al-Hamdani dijo: “Si vives, el hombre está destinado a morir, incluso si los días son largos y la vida se prolonga”. Shawqi dijo: “Cada alfombra de la vida se doblará, incluso si el tiempo es largo y placentero. Hermano del mundo, veo tu mundo como una serpiente que cambia de piel a cada instante”
Hermanos y hermanas: El Mensajero de la Misericordia para los mundos – la paz y las bendiciones de Allah sean con él- nos ha dado a nosotros, los creyentes, muchas directrices y nos ha mostrado el destino que tuvieron naciones anteriores, especialmente aquellas que competían por las cosas mundanas, derramaron sangre y ultrajaron el honor por ello. Se narra, según la autoridad de Amr ibn Awf al-Ansari -Allah esté complacido con él-, que el Mensajero de Allah ﷺ envió a Abu Ubaidah ibn al-Yarrah a Baréin para recaudar el tributo de sus habitantes (jizya). Abu Ubaidah regresó con riquezas, y los Ansar se enteraron de su llegada. Acudieron a la oración del fajr con el Mensajero de Allah ﷺ. Cuando terminó de orar y se disponía a marcharse, se le acercaron. El Mensajero de Allah ﷺ sonrió al verlos y dijo: «Creo que habéis oído que Abu Ubaidah ha regresado con algo de Baréin». Respondieron: «Sí, oh Mensajero de Allah ». Dijo: «Alegraos y tened esperanza en lo que os agrada. Por Allah no temo la pobreza para vosotros, sino que os sobrevengan riquezas terrenales, como les sobrevinieron a quienes os precedieron, y que compitáis por ellas como ellos compitieron, y que os destruyan como los destruyeron a ellos». (Acordado). Cualquiera que reflexione sobre la historia de los musulmanes encontrará que la competencia por los bienes materiales ha existido en sus vidas desde hace mucho tiempo y continúa hasta nuestros días. La destrucción, el fracaso y la decadencia comenzaron hace siglos y persisten hasta la actualidad, llevando a la pérdida de muchos países.
Dijo Abu Sa’id al-Judri -Allah esté complacido con él-: El Mensajero de Allah ﷺ se sentó en el púlpito (minbar), y nosotros nos sentamos a su alrededor. Dijo: “Entre las cosas que temo para vosotros después de mi partida está el atractivo mundano y sus adornos que se os abrirán”. (Acordado). Y lo que nos advirtió y temía que cayéramos se ha cumplido. ¿Acaso hay alguien que reflexione? También dijo el Mensajero de Allah ﷺ: «El mundo es dulce y verde, y Allah Todopoderoso os ha hecho sus administradores, por lo que Él verá cómo os comportáis. Así que guardaos de este mundo y guardaos de las mujeres». (Narrado por Muslim).
Oh Allah, une nuestros corazones, reconcilia nuestras diferencias y guíanos por los caminos de la paz. Que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre nuestro Profeta Mohammad, su familia y todos sus compañeros.
